Una momia egipcia embarazada embalsamada, conocida como la “Dama misteriosa”, fue identificada por investigadores en 2021, después de revisar la colección en el Museo Nacional de Varsovia, Polonia. En 2022, estudios adicionales sugirieron que la mujer egipcia murió a los 20 años, al final de su embarazo, posiblemente debido a cáncer. La historia de esta mujer, considerada la primera en ser momificada embarazada, ganó tanta atención que incluso su apariencia fue recreada digitalmente.
Sin embargo, una nueva investigación, publicada el pasado miércoles 19 de febrero en la revista Archaeological and Anthropological Sciences, reveló que, de hecho, la mujer no estaba embarazada y no mostraba signos de cáncer.
El artículo fue escrito por un grupo de investigadores de instituciones de Europa, América del Norte y Egipto que revisaron el caso de la “Dama Misteriosa”. Para ello, se analizaron los datos radiológicos originales de la momia, así como las investigaciones publicadas por los autores que informaron de su descubrimiento y describieron su posible embarazo y cáncer. En total se consultaron a 10 expertos independientes en radiología de momias de todo el mundo, quienes compartieron sus impresiones del caso en un cuestionario.
Según los investigadores, lo que se había identificado como fetos eran, en realidad, “paquetes” de sustancias colocadas por los embalsamadores en el momento de la momificación. “Los diez entrevistados indicaron claramente que no había evidencia de un feto en el área pélvica”, escribieron los investigadores. “Ninguno de ellos marcó la respuesta ‘hay evidencia que apoya la presencia de un feto entre las 26 y 30 semanas’ ni expresó ninguna duda (nadie indicó ‘No se puede confirmar ni excluir el feto’)”, agregaron.
Además, tampoco se puede confirmar la hipótesis de que padeciera un cáncer nasofaríngeo, que afecta la parte superior de la faringe. Esta teoría fue sugerida debido al extenso daño facial observado en su cráneo. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que este daño se produjo durante un intento fallido de extraer el cerebro durante el proceso de momificación.
“El caso de la momia de Varsovia generó tanta atención mediática que el proceso de debate científico riguroso –que busca la objetividad en un esfuerzo por llegar a la verdad– se vio comprometido”, argumentaron los investigadores en su refutación. “Los grandes medios de comunicación se sintieron fascinados por la idea de una ‘momia embarazada’, aunque estas afirmaciones no han sido verificadas por un radiólogo, como es práctica habitual en estos casos”, explicaron.
¿Qué dice el otro lado?
Los científicos Wojciech Ejsmond y Marzena Ożarek-Szilke, del Proyecto Momias de Varsovia, encargados de publicar el descubrimiento en 2021, fueron entrevistados por el portal IFLScience sobre la polémica. Durante la entrevista, afirmaron que “no hay consenso entre los expertos sobre lo que hay presente en la pelvis de la Misteriosa Dama” y que “las interpretaciones van desde tejidos y vísceras hasta un tumor”. Sin embargo, destacaron que “nuestra interpretación del embarazo fue discutida con ginecólogos y obstetras, quienes la respaldaron, convirtiéndola en una hipótesis válida”.
En cuanto al cáncer, los investigadores explicaron: “La hipótesis fue consultada con el experto Prof. Rafał Stec, quien respaldó nuestra interpretación. No obstante, siempre subrayamos que se trata de una hipótesis de trabajo”. Reconocen que es natural que otros expertos tengan opiniones diferentes, pero dicen que para llegar a conclusiones definitivas no basta con examinar solo ciertos fragmentos de las tomografías computarizadas de la momia.
“La dama misteriosa”
“La Dama Misteriosa” fue identificada en 2021, después de que el Proyecto Momias de Varsovia en Polonia revisara y examinara los artefactos alojados en el Museo Nacional de Varsovia. Donada al museo en 1826, el origen de la momia se atribuyó inicialmente a las tumbas reales de Tebas, en el Antiguo Egipto. Sin embargo, su origen exacto sigue siendo incierto para los investigadores, debido a la práctica común de falsificar el origen de los artefactos históricos para aumentar su valor.
Antes del análisis, los investigadores creían que la momia pertenecía a un sacerdote, debido a las inscripciones en su sarcófago. Sin embargo, gracias a la tecnología de escaneo, el equipo descubrió que la momia había sido trasladada de un ataúd a otro, posiblemente durante saqueos y transacciones ilegales llevadas a cabo por comerciantes de antigüedades en el siglo XIX. Al examinar la tomografía computarizada de la momia, los investigadores notaron lo que parecía ser “un pie diminuto”, lo que los llevó a concluir que estaba embarazada.
Análisis posteriores revelaron que la mujer tenía entre 20 y 30 años cuando murió, alrededor del siglo I a.C., y ya estaba embarazada de 26 a 30 semanas. Probablemente, ocupaba una alta posición social, ya que su cuerpo fue cuidadosamente embalsamado, envuelto en lino y telas, y acompañado de 15 amuletos. No se encontraron huesos fetales en la pelvis de la momia, lo que se atribuyó a la falta de mineralización en el esqueleto de los fetos no nacidos. Sin embargo, el equipo afirmó haber identificado material biológico del feto, conservado durante más de 2.000 años.
La momia se exhibe actualmente, junto con el sarcófago en el que fue descubierta, en la exposición permanente de la Galería de Arte Antiguo del Museo Nacional de Varsovia.
Por Revista Galileu