València, 24 may (EFE).- Una ruta cultural busca visibilizar el pasado esclavista y la historia de la población negra que habitó el centro de la ciudad, con paradas en lugares como la plaza del Mercado Central y la iglesia de San Agustín, donde no hay señales que recuerden ese pasado.
València, 24 may (EFE).- Una ruta cultural se ha propuesto sacar del olvido colectivo el pasado esclavista y la historia de la población negra que habitó el centro de València durante generaciones, pero de cuya huella histórica no hay apenas vestigios, quedando fuera de las rutas turísticas e incluso de la educación.
Cada día, valencianos y turistas recorren la plaza del Mercado Central de València, la iglesia de San Agustín y otros sitios sin que una señal o placa recuerde ese pasado, algo que se busca cambiar con la iniciativa ‘Valencia negra y musulmana: rutas de memoria’.
La calle de las Almas, un callejón estrecho que cruza con la calle Arzobispo Mayoral, se llamó durante siglos Carrer dels Negres y fue el ‘corazón del territorio negro valenciano’, un espacio donde familias negras vivían asentadas en libertad. ‘Las personas negras no llegan con las pateras’, afirmó Deborah Ekoka, mediadora cultural, en una entrevista con EFE.
Ekoka ha impulsado una ruta de más de diez paradas por el centro de la ciudad para ‘volver a caminar, esta vez con otra mirada, por los sitios por los que llevamos pasando toda la vida sin saber que tienen esa carga histórica’, gracias a la investigación de Jesús Cosano.
Cosano, que empezó a interesarse a los 15 años por la historia de los negros al investigar el origen del flamenco, inició en 2017 la colección ‘Los invisibles’ y ahora trabaja en el noveno volumen, ‘Las Centellas negras. Hechos y cosas de los negros de Valencia’, que documenta hechos y personajes reales.
En el Palau de la Batlia, sede de la Diputación Provincial, Ekoka explicó que fue el centro administrativo de la trata esclavista en la ciudad. Allí, los negreros debían llevar a los capturados para que el batle general comprobase si los esclavos ‘habían sido obtenidos por medios lícitos’, los registraban y cobraban el impuesto correspondiente a su valor. ‘El primer registro conocido de llegada de negros a Valencia data de 1447 y creció exponencialmente. Solo entre 1502 y 1524 supervisó la presentación de más de 3.000 africanos’, sostuvo Ekoka.
Otra parada es la plaza del Mercado Central, donde se situaba la Posada del Camell, uno de los principales puntos de venta de personas africanas esclavizadas. ‘Era el lugar donde los propietarios llegaban con sus esclavos, los encerraban y los ponían a la venta’, explicó Cosano a EFE.
La música y la danza han sido, según los documentos revisados por Cosano, una de las mayores aportaciones de la población negra en España. ‘Su presencia era fundamental en las fiestas, ya fueran religiosas o no religiosas. Eran ellos los que alegraban y animaban la fiesta’, declaró.
En la plaza de San Agustín tenía su sede la Cofradía dels Negres de la Sagrada Verge Maria de la Misericòrdia, fundada en 1472, una de las hermandades de personas negras más antiguas documentadas en Europa.
Ekoka afirmó que el ‘borrado’ de esta historia tiene que ver con un imaginario colectivo: ‘Es querer contar la historia con esa idea de que España es blanca, somos parte de Europa y África está muy lejos, cuando nos separan 14 kilómetros’. Como hija de un hombre ecuatoguineano que llegó a la península con pasaporte español cuando Guinea Ecuatorial era colonia, Ekoka sostuvo que estas iniciativas ‘pueden ser una herramienta de transformación social muy grande’ y confió en llegar a colegios e institutos para que los valencianos conozcan esta parte de su historia.
