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Zinedine Zidane cumple 50 años y se confiesa: de la admiración por Diego Maradona a la posibilidad de dirigir a Lionel Messi en el PSG

Ya son 50 años para Zinedine Zidane. O mejor dicho, recién son 50 años para Zinedine Zidane, quien ya hizo méritos suficientes como para asentarse como una de las figuras más grandes de la historia del fútbol. Quince títulos como jugador, entre los que destacan una Champions League y un Mundial con la selección de Francia.. Tal vez sea el futbolista más grande de todos los tiempos de su país. Y no se quedó ahí: también triunfa como entrenador y ya tiene 11 vueltas olímpicas desde el otro lado de la línea de cal.

Zidane festejó su cumpleaños con una entrevista íntima con el diario francés L’Equipe, en la que repasó su carrera y hasta se animó a hablar de la posibilidad de ser el próximo DT del PSG. Pero también contó dónde está el Balón de Oro de 1998, su debilidad por Diego Maradona y hasta ventiló una linda anécdota con Enzo Francescoli en la Copa Intercontinental de 1996, cuando enfrentó a River con Juventus. 

Nunca digas nunca. Especialmente cuando hoy se es entrenador. Cuando era jugador podía elegir e ir a casi todos los clubes. Como entrenador, no hay cincuenta clubes a los que pueda ir. Hay dos o tres posibilidades. Si vuelvo a un club es para ganar. Lo digo con toda modestia. Por eso no puedo ir a cualquier parte”, expresó el francés al ser consultado por las posibilidad de dirigir al Olympique de Marsella o al Paris Saint Germain.

Zidane es el principal apuntado por la dirigencia del PSG. (Photo by Thomas SAMSON / AFP)

Y es que Zidane se encuentra muy identificado con el Marsella, club del que es hincha, y al cual fue vinculado en más de una oportunidad. Y así como se lo llegó a asociar con el elenco que por estos días dirige el argentino Jorge Sampaoli, también se habló mucho de la posibilidad de que reemplace a Didier Deschamps en la Selección de Francia, una vez finalizado el Mundial de Qatar para el que cada vez falta menos.

En relación a la chance de ser el próximo DT del seleccionado bleu, Zidane fue mucho más contundente, y remarcó: “Claro que quiero. Espero serlo algún día. ¿Cuándo? No depende de mí. Quiero cerrar el círculo, no he terminado con la selección francesa. Es lo más bonito que hay y sería todo para mí”.

Deschamps y un legado que quedaría en manos de Zidane. (Photo by FRANCK FIFE / AFP)

Zidane recordó a sus ídolos

“A los 14, Maradona me cautivó. Todavía disfruto de los partidos de 1986 hoy. No solo imágenes. Los partidos. Todos recuerdan a Inglaterra y sus dos extraordinarios goles, pero también está el Argentina-Bélgica. Espléndido. Es increíble lo que ha hecho Maradona sobre el césped”, lanzó Zidane, quien en más de una oportunidad mostró su devoción por Diego.

Pero así como se rindió una vez más a los pies de Maradona, el oriundo de Marsella no pudo evitar hablar de Francescoli, su máximo ídolo. Si hay algo que Zidane nunca ocultó es su fanatismo por el uruguayo, a quien admira al punto de que uno de sus hijos, el que juega en la Ligue 2, se llama Enzo. Por eso no extrañó que recordarse una anécdota de aquella Copa Intercontinental que ganó con Juventus con el manager de River del otro lado de la cancha.

Francescoli y Zidane, mano a mano en un evento de Adidas.

“La técnica con sus contactos exterior-interior, interior-exterior eran de encaje. Creo que de alguna manera llegué a parecerme a él. Técnicamente, de todos modos, Enzo era majestuoso. En la final Intercontinental de 1996 me trajo su camiseta al final a pesar de la derrota”. Aquel encuentro, que sería el único en el que se enfrentarían, terminó con victoria de la Vecchia Signora por 1 a 0 gracias a un solitario gol de Alessandro Del Piero.

El capítulo del cabezazo a Materazzi, y su paso por la selección francesa

Con el combinado nacional francés, Zizou disputó 108 partidos, en los que convirtió 31 goles y brindó 29 asistencias. Además, se metió en la historia grande de Francia al gritar campeón en el Mundial de 1998 y en la Eurocopa del 2000. Esta última, asociada por el propio Zidane al mejor momento futbolístico de su carrera. Lamentablemente, su carrera en la selección no terminó de la mejor manera.

La historia es más que conocida. Final del Mundial 2006. Francia buscaba derrotar a Italia para quedarse con la segunda Copa del Mundo de su historia, una vez más de la mano de Zinedine Zidane, pero la ilusión se apagó en un segundo. Marco Materazzi provocó al volante que por aquel entonces defendía los colores del Real Madrid. El galo reaccionó de la peor manera, con un cabezazo en el pecho del zaguero italiano.

Zidane protagonizó una de las expulsiones más polémicas de la historia de los Mundiales. (Photo by JOHN MACDOUGALL / AFP)

Zidane fue expulsado por el árbitro argentino Horacio Elizondo y todo se definió en los penales, donde Italia se coronó una vez más. Mucho se habló de aquel episodio que, según muchos, le costó el Mundial a Francia. Años después, el francés lo aclara: “Ese día, mi mamá estaba muy cansada. Tuve a mi hermana al teléfono varias veces al día. Sabía que no estaba bien, pero que tampoco era muy grave. Él no me habló de mi madre, pero insultó a mi hermana, que estaba con mi mamá en ese momento”.

Y así como explica que se llegó a preocupar por la salud de su mamá horas antes de jugar una final de ese calibre, la importancia de la familia para Zidane queda en claro a la hora de hablar de trofeos. El galo indicó que no tiene ninguna réplica de los títulos que llegó a ganar tanto a nivel clubes como a nivel selección, y explicó que los pocos recuerdos que conserva -el Balón de Oro y algunas de sus camisetas, entre otras cosas-, están en la casa materna.

Su retorno al Real Madrid

Después de un gran paso por el Real Madrid, Zidane piensa en su futuro. (Photo by Glyn KIRK / AFP)

Para dar cierre a la entrevista, Zidane fue conciso y habló de su exitosa primera etapa como entrenador del Real Madrid, que no pudo ser opacada por un segundo paso no tan positivo. “Ganar la Champions nunca es suerte. Es trabajo, y más si la ganas tres veces seguidas. Trabajé como un loco. Mis jugadores creyeron en mí y yo creía en ellos. Cuando gano, no me sorprendo porque lo di todo”, aseguró.

La clausura de la entrevista, por otro lado, tuvo que ver con el cumpleaños número 50 de Zidane, que todavía parece tener mucho que dar en el fútbol. “La vida continúa. Todavía soy un niño grande en mi cabeza. Quiero disfrutar de todo y amo mi vida. Soy alguien atípico, y hago lo que siento cuando lo siento. Si escuchas demasiado, si te dicen demasiadas cosas a tu alrededor, estás pensando y existe la posibilidad de que la cagues. Hago todo con el corazón y va bien”, cerró.

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