preservativo-vaginal:-aunque-en-argentina-aun-no-se-consigue,-el-96%-de-las-mujeres-que-lo-probaron-lo-recomiendanSociedad 

Preservativo vaginal: aunque en Argentina aún no se consigue, el 96% de las mujeres que lo probaron lo recomiendan

Por primera vez se hizo en Argentina una investigación que demostró un alto nivel de aceptación al preservativo vaginal, el método anticonceptivo que permite a las mujeres y LGBTIQ+ garantizar su autonomía y decidir sobre su vida sexual y reproductiva.

El preservativo no sólo evita embarazos no intencionales sino también la posibilidad de contraer VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS). La investigación mostró que el 96% de quienes lo probaron lo seguirían usando y los recomendarían a otras personas.

Organismos de Naciones Unidas buscan favorecer su uso por su gran eficacia, por sus materiales modernos y antialergénicos y por el lugar de decisión que se le da a las mujeres. Antes se debe lograr que crezca la demanda para que la producción pueda ser mayor y así se abarate su costo: su precio es entre siete y ocho veces mayor al preservativo masculino.  

Impulsar nuevas opciones

“UNFPA trabaja para que todas las mujeres, adolescentes y jóvenes puedan acceder a los servicios de salud de calidad y ejerzan sus derechos sexuales y reproductivos libres de coerción, discriminación y violencias. Esto es lo que buscamos a través de este estudio: impulsar nuevas opciones de anticoncepción para que las mujeres y LGBTIQ+ puedan tomar decisiones y ejercer su sexualidad de manera plena, segura y placentera”, explicó Harold Robinson, Director Regional del UNFPA para América Latina y el Caribe.

“Tenemos una larga de historia de trabajar con la introducción del preservativo femenino y sabemos de sus múltiples ventajas. El problema es que dado que aún no hay una demanda a escala, no se han podido bajar sus costos, pero nosotros queremos volverlo un elemento masivo”, aseguró Robinson en la presentación de la investigación. 

“El preservativo masculino es una opción eficaz para la protección, pero los estereotipos y prejuicios, así como las relaciones desiguales de género, hacen que las mujeres se encuentren en mayor riesgo cuando no les es posible acordar el uso del preservativo con su pareja”, completó Mariana Isasi, Jefa de Oficina de UNFPA Argentina.

“Hay una demanda de las mujeres que quieren tener este anticonceptivo. Diez años atrás las investigaciones decían que las mujeres mostraban dudas, pero ahora la respuesta es abrumadoramente diferente y nuestra hipótesis tiene que ver con el empoderamiento de las mujeres en las calles, las marchas, el NiUnaMenos, los Encuentros Nacionales de Mujeres. Esa fuerza trae muchas consecuencias positivas y esta es una de ellas”, agregó Isasi.  

Una especialista muestra cómo se coloca el preservativo

“Las personas deben tener la posibilidad de tomar las mejores decisiones sobre su cuerpo y, desde el enfoque de Prevención Combinada que guía la nueva estrategia global de respuesta al VIH, la canasta de opciones preventivas debe ser adecuada a las necesidades de las personas. El preservativo vaginal es un recurso sin reemplazo en las opciones de cuidado y por lo tanto debe formar parte de las alternativas de protección disponibles”, explicó Alberto Stella, Director de ONUSIDA para Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay.

“El acceso a la prevención y anticoncepción es nuestra prioridad, así que todo lo que sea una herramienta preventiva es bienvenida”, sostuvo Gabriel Battistella, Subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria del ministerio de Salud porteño. 

“La estrategia de prevención combinada implica la oferta de un abanico de intervenciones biomédicas, estructurales y culturales vinculadas a la adopción de prácticas seguras y adecuadas a la situación particular de quien consulta; facilitar el acceso al preservativo femenino/vaginal es una acción clave en esta estrategia. Los movimientos de mujeres también hacen cambiar las cabezas de los equipos sanitarios. Queremos hacer un nuevo intento con el preservativo vaginal”, contextualizó Fabián Portnoy, de la Coordinación Salud Sexual, VIH e ITS del Ministerio de Salud del GCBA.

Nayla Procopio, de la Red Nacional de Jóvenes y Adolescentes (RedNac), aseguró que “hay mucho interés en este preservativo entre les adolescentes y les jóvenes”. Habló de autonomía, los movimientos de mujeres y feminismos y correrse de la hegemonía patriarcal. 

Nueva opción

Cómo utilizar el preservativo femenino

Con el objetivo de aportar información para promover políticas públicas sobre salud sexual y reproductiva que incluyan al preservativo vaginal como opción de insumos anticonceptivos, se desarrolló la investigación “Aceptabilidad del preservativo vaginal entre mujeres adolescentes y jóvenes del AMBA”.

Para el estudio -se hizo entre marzo de 2020 y agosto de 2021-, UNFPA donó 2.000 preservativos vaginales. El proyecto contó con el apoyo del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) y con una beca de Salud Pública del Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Se estableció una muestra de 100 mujeres (con y sin VIH), de entre 16 y 29 años, residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), sexualmente activas y que tuvieran relaciones con penetración vaginal-peneana.

La convocatoria y el seguimiento de las participantes se realizó junto a 13 referentes de organizaciones civiles como la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), la Comunidad Internacional de Mujeres (ICW), Fundación Huésped, Red Argentina de Jóvenes Positivos (RAJAP), Casa Fusa AC, Red de Nacional de Jóvenes y Red Bonaerense de Personas con VIH.

La investigación se desarrolló en tres etapas: la entrega de los preservativos vaginales y la información sobre cómo usarlos, una encuesta luego de probarlos en relaciones sexuales y, finalmente, una evaluación cualitativa con 20 entrevistas en profundidad.

La encuesta determinó una alta aceptabilidad del preservativo vaginal: 98% consideró que debe ser incorporado en la política pública; 97% dijo que su pareja sexual aceptó su uso; 96% lo recomendaría; 80% lo volvería a usar.

Si bien el 68% refirió dificultades en la primera práctica de colocación, cuando posteriormente lo usaron en relaciones sexuales, este porcentaje se redujo al 36%. Al momento de valorar la experiencia de uso, el 67% de las participantes la calificó como buena o muy buena.

De las entrevistas en profundidad, se destacó el hecho de ser autoadministrado por las mujeres y personas con vagina, y que el cuidado de la sexualidad no depende de otra persona sino del ejercicio de la propia autonomía.

Además, la mayoría mencionó que la experiencia con este método de prevención fue placentera, sin que sintieran ninguna interferencia del preservativo en las sensaciones durante las relaciones sexuales.

Si está bien colocado, el preservativo es cómodo, aseguran las mujeres que lo probaron

¿Cómo es el preservativo vaginal?

Se trata de una funda delgada y resistente con dos anillos blandos, uno en cada extremo. Un anillo se coloca internamente (dentro de la vagina), mientras que el otro, cuyo extremo es abierto para permitir la penetración, queda afuera y cubre los genitales externos.

A diferencia del látex, que se utiliza para fabricar la mayoría de los preservativos masculinos, los preservativos vaginales están hechos de otros materiales, como el nitrilo o el poliuretano.

Otro beneficio es que puede colocarse hasta varias horas antes, así que no interfiere en la espontaneidad de la relación sexual. Contras: actualmente no está disponible en la Argentina y es de mayor costo que el preservativo peneano.

No es lo mismo que el diafragma, ya que este no previene la transmisión de infecciones y su uso debe combinarse con cremas o geles espermicidas. Nunca se debe usar un preservativo masculino y femenino al mismo tiempo porque pueden romperse.

Mirá también

Mirá también

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA