matt-damon,-un-caballero-en-defensa-de-una-damaEspectáculos 

Matt Damon, un caballero en defensa de una dama

En 1997, dos veinteañeros carilindos se convirtieron en estrellas de Hollywood gracias a un hecho inusual: ganaron el Oscar al mejor guion original de la película que también habían protagonizado, En busca del destino. Pero luego ocurrió algo aún más inusual: los dos actores, Matt Damon y Ben Affleck, jamás volvieron a escribir algo juntos, al punto de que llegó a especularse con que había habido algún ghost writer detrás de aquel debut triunfal.

Casi un cuarto de siglo después, los compinches desde la adolescencia en Boston se reunieron para adaptar El último duelo, del crítico literario y especialista en literatura medieval Eric Jager. Publicado en 2004, el libro cuenta una historia supuestamente basada en hechos reales: el último juicio por combate celebrado en París.

Ocurrió en 1386, en plena Guerra de los Cien Años. Los contendientes fueron el caballero Jean de Carrouges y el escudero Jacques Le Gris: el primero acusaba al segundo de haber violado a su esposa, Marguerite. El caballero y el escudero lucharían a muerte para demostrar quién mentía y quién decía la verdad.

Matt Damon, caballero que defiende el honor de su esposa, en “El último duelo”, de Ridley Scott. Foto Disney

En caso de ganar Carrouges, se demostraría la culpabilidad de Le Gris. Pero si vencía el escudero, Marguerite sería también ejecutada, por haberlo acusado falsamente. En el campo de batalla, y ante los ojos del mismísimo rey Carlos VI de Francia, Dios decidiría de qué lado estaba la razón.

A la medida del MeToo

En la Edad Media si una mujer quería denunciar que había sido violada, tenía que saber que estaba arriesgando su vida. Algo diferente de lo que pasa en la actualidad, pero no tanto: la película se encarga de mostrar las humillaciones que debe atravesar Marguerite para seguir adelante con su denuncia.

Es una historia a la medida de la era del MeToo, pero Damon, que además de guionista es productor y encarna a Carrouges, niega que la motivación para filmarla haya venido por ese lado.

“No diría que fue el movimiento MeToo. Leí el libro y al principio no encontré mucho para hacer una película. Era todo demasiado barbárico. Estos hombres tenían vidas muy violentas: luchaban, violaban, saqueaban y después morían. Hasta que apareció la parte de esta mujer, que saltó de las páginas y me asombró”, cuenta vía Zoom.

“Fue una mujer increíblemente heroica. Le dijo la verdad al poder, en una cultura en la que ni siquiera era considerada un ser humano, sino un objeto. Primero fue la propiedad de su padre y después se convirtió en la propiedad de su marido. Poder rebelarse y hacer lo correcto fue un increíble acto de coraje, y tuvo que arriesgar su vida para hacerlo. Entonces pensé que sí, era material como para hacer una película”.

Jodie Comer, de “Killing Eve”, es Marguerite. Foto Disney

La huella de Rashomon

Tanto el libro como la película están contados desde tres puntos de vista: el de Jean de Carrouges; el del supuesto violador, Jacques Le Gris (interpretado por Adam Driver), y la supuesta víctima, Marguerite de Carrouges (Jodie Comer).

Los guionistas también fueron tres: Damon y Affleck convocaron a Nicole Holofcener (nominada al Oscar por el guion de ¿Podrás perdonarme?) para que se ocupara sobre todo de la mirada femenina. Originalmente, Affleck iba a hacer de Le Gris, pero por problemas de calendario terminó haciendo un personaje secundario, el libertino y caprichoso señor feudal Pierre d’Alençon.

La referencia inmediata e ineludible del guion es Rashomon (1950), una de las obras maestras de Akira Kurosawa, que cuenta una violación a partir de cuatro testimonios contradictorios. Pero Damon minimiza esta influencia.

“Lo comentamos y tomamos como referencia a Rashomon, pero es una estructura diferente, en el sentido de que no es exactamente la misma historia contada tres veces. En nuestro guion repetimos algunas escenas un par de veces, pero la mayor parte de cada historia es original porque con ellas estás entrando en la vida de alguien distinto”.

Matt Damon y Adam Driver deberán batirse a duelo. Foto Disney

En rigor, la diferencia con Rashomon radica en que el afán por mostrarse feminista y condenar la cultura de la violación hace que en El último duelo las perspectivas no compitan entre sí en cuanto a su veracidad. Aquí, como para no dejar dudas, al empezar el tercer y último acto, el subtítulo que dice “La verdad según Marguerite de Carrouges” se va difuminando hasta que sólo se lee “La verdad”. Es decir que el procedimiento pierde sentido.

La verdad

Durante la entrevista, Damon también busca dejar bien en claro que está del lado de las mujeres en su lucha por terminar por el patriarcado. No hay que olvidar que también sufrió la caza de brujas: a fines de 2017, en pleno auge del MeToo, quedó en medio de una controversia por haber defendido a Louis C.K. y no haber sido suficientemente enfático en su condena a Harvey Weinstein.

Por eso señala que el objetivo de esta película es mostrar que el sometimiento de la mujer a los dictados de un mundo ordenado por una concepción de la virilidad depredadora viene de lejos: “Quisimos explorar cuáles son los aspectos vestigiales de esa cultura con la que convivimos nosotros hoy en día”.

“Es interesante mirar eso, y hacerlo a través de los ojos de una mujer. Por eso quisimos terminar con la versión de ella, que obviamente es la verdad porque ella es la única persona que entiende que es una persona. Los primeros dos actos cuentan todo desde la mirada masculina, y la idea para el final fue mostrar lo que las acciones de los hombres significan a través de los ojos de una mujer”.

Damon dijo que ” la idea para el final fue mostrar lo que las acciones de los hombres significan a través de los ojos de una mujer”. Foto Disney

Un proyecto demorado

El interés cinematográfico por el libro viene de lejos. Paramount tuvo los derechos primero, en 2006, para una película que iba a dirigir Martin Scorsese. En 2015 pasaron a manos de Studio 8, y el director iba a ser Francis Lawrence, el de Los juegos del hambre. En 2019 fueron adquiridos por Disney-Fox, y la dirección recayó en Ridley Scott.

En cada una de esas oportunidades hubo un guion, pero el de Damon-Affleck-Holofcener sería el único en ver la luz. Y será el primero escrito por el actor de la trilogía Bourne que no contará con Gus Van Sant como director: estuvo detrás de cámaras tanto en En busca del destino como en Gerry (2002) y Tierra prometida (2012).

“Justo hoy mientras llevaba a mi hija menor al colegio estaba pensando en que escribí cuatro películas y Gus dirigió tres de ellas. Amo su forma de dirigir, me encanta trabajar con él y espero escribir algo para que él dirija en el futuro. Pero había estado buscando algo para filmar con Ridley y este proyecto se sentía como esas películas que él filma hermosamente. Una gran obra medieval parecía ser genial para él”, comenta Damon, que ya había trabajado con Scott en Misión rescate (2015).

La reunión con Affleck

Ben Affleck, coguionista y que iba a tener un rol más importante como intérprete. Foto Disney.

En una industria que venera el éxito como pocas, resulta difícil de explicar que un dúo de guionistas que ganó un Oscar con su debut haya tardado tanto en volver a escribir una película. Pero para Damon no hay demasiado misterio detrás de ese dato: sencillamente no tuvieron tiempo. O creyeron que no lo tenían.

“Escribir el guion de En busca del destino nos llevó mucho tiempo, porque era nuestro primer guion y no sabíamos lo que estábamos haciendo. Y creo que asumimos que así iba a ser si escribíamos juntos de nuevo, entonces simplemente no pensamos que tendríamos tiempo para hacerlo”, dice.

Con el devenir de sus respectivas carreras, ésa resultó una profecía autocumplida: “Ahora estamos mucho más ocupados, con nuestras familias y todo lo que tenemos en marcha en lo laboral. Y también rara vez estamos en el mismo lugar durante mucho tiempo porque uno de nosotros se va a trabajar”.

Adam Driver interpreta a quien se supone era amigo del personaje de Damon, y luego… Foto Disney

Fue él quien le propuso a Affleck escribir la adaptación de El último duelo: se encontraron a cenar y le llevó un ejemplar del libro. “Había dejado la bebida recientemente”, dijo Damon sobre Affleck en una entrevista con la revista GQ. “Y cuando está concentrado, realmente ve las cosas claras. A las 7 en punto de la mañana siguiente, me llamó. Se había ido a su casa y lo había leído, y me dijo: ‘Deberíamos escribir esto'”.

La experiencia ganada en la industria hizo que ahora trabajaran mejor que aquella primera vez: “Pero en realidad descubrimos que escribimos bastante rápido, porque llevamos tres décadas haciendo películas y absorbimos la estructura de cómo se construye un guion casi por ósmosis. Probablemente escribiremos más guiones juntos en el futuro, porque encontramos la experiencia más divertida y mucho más eficiente de lo que fue en el pasado”.

El duelo

Lo mejor de la película es el sangriento combate cuerpo a cuerpo que le da título a la película, la abre y la cierra. El famoso último duelo. Como el héroe de acción que supo ser en la piel de Jason Bourne, se supone que a Damon no le habrá costado mucho seguir la coreografía de ese combate ni de los otros que le tocaron en esta historia. Suposición errada.

“Bueno, Jason Bourne no tenía que usar armadura, así que tuve que tirar por la ventana mucho de lo que aprendí en esas películas. Aquí tuvimos un gran equipo de escenas de riesgo y un gran coordinador, Florian Robin, que coreografió esa pelea. Realmente tuvo que inventarlo todo, porque el duelo real no era muy cinematográfico”, cuenta.

Frente a frente, Matt Damon y Adam Driver. Foto Disney

“Ridley y él trabajaron juntos muy de cerca para tratar de averiguar exactamente cómo se desarrollaría todo ese combate. Estoy muy contento, lo que hicieron es realmente bueno”.

Lo que sí le sirvió para encarar con mayor valentía el choque con lanzas a caballo, primero, y a espadazo limpio, después, fue una experiencia que vivió en la Argentina: una excursión a La Bombonera para ver a Boca.

Casado desde hace 16 años con la salteña Luciana Bozán Barroso, con quien tiene cuatro hijas, Damon suele venir de visita. Hace dos meses, su relato sobre ese día en La Boca se hizo viral y ahora él ratifica que sintió más adrenalina que al enfrentar a Driver en el duelo.

“Definitivamente la visita al estadio fue mucho más peligrosa, pero también una de las experiencias más divertidas. Vi partidos en Inglaterra, de la Champions League en Roma y en el Stade Vélodrome de Marsella. Pero ir a ver un partido de Boca Juniors fue una experiencia completamente diferente. Ustedes en la Argentina lo llevan a otro nivel”.

POS

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA