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Dólares o bonos: ¿cómo se protegen los ahorristas de una devaluación?

Errada o no, la opinión más difundida entre los analistas que asesoran al mundo de los negocios en la Argentina es que a fin de año o principios del año próximo el Gobierno modificará su política cambiaria.

Para la mayoría de esos analistas, incluida la totalidad de los funcionarios, esa modificación consistirá en acelerar el ritmo de suba del dólar oficial en vez de aplicar un salto cambiario de una vez que elimine de un plumazo el posible atraso del tipo de cambio oficial.

La creencia de la devaluación anunciada descansa en dos datos bien concretos.

El dólar oficial aumenta menos que la inflación y al Banco Central, a pesar de estar ganando en las últimas tres ruedas, le quedan pocas reservas para hacer frente a las necesidades externas del primer trimestre del año que viene.

El dólar mayorista ($99,09) aumentó 0,9% en el último mes y un 28% (claramente por detrás de una inflación que rondará 48%) en un año.

La política oficial de hacer crecer al dólar por debajo de la inflación para hacerlo jugar como un ancla antes de las elecciones (según el FMI, la inflación en la Argentina no tiene anclaje), le fue dando argumentos al Banco Central para endurecer el cepo cambiario para los pagos al exterior y de importaciones.

Dólar oficial relativamente atrasado y reservas del Banco Central declinando después de verse claramente fortalecidas en la primera parte del año por la entrada extra de divisas (unos US$11.000 millones más que en 2020), al calor de precios altos de los granos y aceites en el mercado internacional.

Barcos cargueros de soja en el puerto de Rosario. Las exportaciones de granos fueron clave para la calma del dólar en la primera parte del año. Foto Reuters

Dinero adicional por las exportaciones del campo y también por el aporte extraordinario de US$4.300 millones del Fondo Monetario Internacional para atender las necesidades de la pandemia de coronavirus, pero que el Gobierno tuvo que destinar al pago de deuda.

Así, las reservas netas del Banco Central rondan los US$5.500 millones pero habría que restarles US$1.900 millones que habrá que pagarle en diciembre al FMI en caso de que el Gobierno no llegue antes a un acuerdo.

La apuesta promedio de los economistas es que las reservas netas estarían en torno a US$3.300 millones a fin de año, menos de la mitad de los US$6.976 millones de vencimientos externos que tiene el país el primer cuatrimestre de 2022.

Desde ya que esos vencimientos de deuda podrían refinanciarse y el Banco Central, recuperar vigor externo con la compra de las divisas de las exportaciones de trigo, pero las señales en favor de una liquidación fluida de divisas están en una nebulosa.

Mientras tanto, ahorristas y empresas están tomando precauciones financieras frente a la fragilidad de las reservas del Central, que también se explica por el endurecimiento del cepo y la posible modificación cambiaria que sobrevendría después de las elecciones.

Como viene ocurriendo desde el año pasado, los bonos atados al dólar oficial (dolar-linked) pagan renta negativa ante la demanda creciente en tiempos de incertidumbre cambiaria.

Un ejercicio reciente de la consultora Quantum sostuvo que los bonos dolar-linked aventajarían a los atados al CER (costo de vida) en el corto plazo, pero que si se piensa en una colocación más allá de marzo del año próximo, probablemente la inflación le gane al dólar.

Así como en el último año el aumento del costo de vida (51,4% anual en agosto) le ganó con claridad al 28% de suba del dólar, el resultado se puede dar vuelta en los próximos seis meses y no porque la inflación vaya a ceder mucho.

Los principales analistas financieros esperan que se acelere la suba del dólar oficial. Foto EFE

Pero esa búsqueda de cobertura de corto plazo en bonos públicos no se corresponde para los inversores que buscan alternativas de colocación a dos años de plazo, frente a un Tesoro con serios problemas de financiamiento y de credibilidad.

Para esos casos, las opciones se encaminan hacia obligaciones negociables y acciones de empresas sólidas que tienen capacidad de conseguir financiamiento en el mercado internacional, una opción vedada por ahora para el Estado.

El endurecimiento del cepo cambiario de la semana pasada abrió nuevas variantes de dólares en el mercado doméstico y van…

Ahora no es lo mismo el dólar “contado con liquidación” (con pesos comprar bonos dolarizados y venderlos contra dólares) utilizando bonos AL2030 (legislación nacional), un segmento en el que interviene el Banco Central, que hacerlo con títulos GD2030 (legislación extranjera) donde el dólar termina costando 4 ó 5 pesos más por evitar la acción del Gobierno.

La brecha entre dólares oficiales y libres supera 80% y adentro y afuera del Gobierno se sabe que ese nivel es insostenible si se pretende hacer arrancar la actividad económica en los próximos meses.

Estamos dando pasos importantes hacia el objetivo de tener un programa que nos permita refinanciar los USD45000 millones de deuda que tomó el gobierno de Juntos por el Cambio con el FMI, en el marco de un programa fallido que dejó consecuencias graves en la economía. Abro hilo 👇🏼

— Martín Guzmán (@Martin_M_Guzman) March 25, 2021

El 25 de marzo de 2021, mediante un tuit, Martín Guzmán anunciaba que habría avanzado con Kristalina Georgieva en las bases para llegar a un acuerdo con el FMI para refinanciar el préstamo de US$45.000 millones que recibió la Argentina.

A casi siete meses de esa definición y con el ministro y la titular del FMI desgastados por distintos motivos, la posibilidad del acuerdo aún está en veremos y con referentes importantes del Gobierno, entre otros el titular del bloque oficialista de Diputados, Máximo Kirchner, tirando piedras.

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