en-el-2011,-cristina-kirchner-y-la-campora-usaron-la-misma-tactica-contra-el-gobernador-de-santa-cruzPolítica 

En el 2011, Cristina Kirchner y La Cámpora usaron la misma táctica contra el gobernador de Santa Cruz

Era 29 de diciembre de 2011, un fin de año que se convirtió en una bisagra en la tierra que dio origen al kirchnerismo. Daniel Peralta había logrado renovar a duras penas su mandato, algo que no gustó a Cristina Kirchner. Un paquete de leyes económicas que incluía una reforma previsional había ingresado a la Cámara de Diputados con el aval de La Cámpora que había jurado como parte del gabinete hace pocos días. La reacción de los estatales a esas leyes fue un enfrentamiento con la policía que dejó 21 heridos. En medio de esa crisis, La Cámpora pegó el portazo con una renuncia masiva al gabinete.

El ex gobernador Daniel Peralta lo recuerda bien, hubo una reunión en la casa de gobierno la noche previa al envío del proyecto de ley a la Legislatura provincial. De allí salieron los principales referentes de La Cámpora comprometiéndose a acompañar ese paquete de leyes que buscaban reordenar el gasto público. Entre otras cosas, se modificaba el régimen previsional que genera aún, un importante déficit en las cuentas estatales.

Al día siguiente, cerca de fin de año comenzó el caos menos pensado tanto en las calles como al interior del gobierno que había asumido el 10 de diciembre. Una masiva movilización de trabajadores se dirigió a la legislatura, a tan solo una cuadra de la casa de Gobierno. Los reclamos fueron ascendiendo en su tono, y todo terminó en un enfrentamiento sin precedentes entre la policía provincial y los estatales representados por diversos gremios que habían arribado de otras localidades también.

Aquella nefasta jornada dejó un saldo de 21 heridos, patrulleros dados vuelta y prendidos fuegos, una legislatura vandalizada como muestra explícita del rechazo a aquel paquete de leyes económicas que buscan reordenar las cuentas fiscales e incluía una reforma al sistema previsional -modificando los años de jubilación, los beneficios de movilidad entre otros puntos-. En horas de la tarde, a la crisis que se vivía en las calles, Peralta comenzó a sufrir una crisis interna.

Con las imágenes de aquellos enfrentamientos de fondo, en una radio local La Cámpora eligió un vocero: el íntimo amigo de Máximo Kirchner, que entonces ocupaba una banca en la legislatura. Matías Bessi tiró la bomba: “La Cámpora se retira del Gabinete de Daniel Peralta”. Sin carta de renuncia previa y mucho menos sin una comunicación oficial, decidieron comunicarlo de esa manera.

Las palabras de Bessi no tardaron en generar un terremoto en los cimientos del Gobierno Provincial. “Decidimos no ser parte de todo esto y confirmamos que funcionarios de este gobierno que pertenecen a nuestro lineamiento político, dejarán a partir del día de hoy (por ayer) de colaborar en el gobierno provincial”, sentenció.

Las renuncias de los miembros de La Cámpora que habían asumido cargos el pasado 10 de diciembre, cayeron como fichas de dominó. El Secretario General de Gobernación, Francisco Anglesio; el director de Canal 9 (el canal estatal), Martín Hernández, el secretario de Deportes, Ricardo Vaiani y el subsecretario de Salud Pública, Bruno Vivar, fueron los primeros en confirmar su alejamiento.

Como si fueran ajenos y desconocedores del proyecto de ley remitido a la Cámara de Diputados, La Cámpora dijo: “Nos abstenemos de votar el paquete de medidas, porque entendemos que la situación no da y que en algún punto son cuestiones que tienen que ver con profundizar un modelo de gestión que se inició en 2003”.

A esa decisión se sumó otra: dos amigos de Máximo Kirchner, Bessi y Mauricio Gómez Bull, también renunciaron a formar parte del bloque del Frente para la Victoria dentro de la Cámara provincial.

El ex gobernador Peralta había escuchado a los referentes de La Cámpora en una reunión con todos los intendentes santacruceños, decir que acompañarían el paquete de leyes del que horas después se desmarcaron. Incluso habían impuesto condiciones: que se vote ese mismo día y sin modificaciones a la letra que venía de puño y letra, de la Casa Rosada.

Sólo había transcurrido una semana de la crisis institucional, y Peralta le envió un mensaje a La Cámpora, y remarcó: “no voy a perder un solo minuto de mis horas de trabajo en pelearme con nadie, en especial ni en particular”. Tomó un 5 de enero de 2012 juramento a su nuevo gabinete y comenzó a transitar un impensado camino: un gobierno en el bastión K del mismo espacio, pero enfrentado con Cristina Kirchner.

Daniel Peralta llegó en 2007 a la gobernación por decisión de Néstor Kirchner, cuando renunció en abril Carlos Sancho (socio de Máximo Kirchner) al cargo y finalmente, fue elegido en los comicios de octubre. Su primer mandato estuvo alineado con la Casa Rosada, después del portazo que La Cámpora pegó en diciembre de 2011, se comenzó a escribir otra historia en Santa Cruz, la de un kirchnerismo fragmentado.

Mirá también

Mirá también

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA