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¿Quién es el abogado que increpó a Patricia Bullrich en un teatro?

Christian González D’Alessandro generó un escándalo en la presentación de la obra de Luis Brandoni. Todos hablan ahora de él. Pero: ¿quién es? Se define a sí mismo en un sitio web personal como “abogado previsionalista y periodista especializado en personas mayores, docente, máster en seguridad social, diplomado en jubilaciones y en gerontología”. Allí mismo explica que también oficia como “apoderado del Sindicato de Trabajadores Pasivos” y columnista en Radio Cooperativa.

Tiene un canal de YouTube -que creó en 2014- con unos quince mil suscriptores y 1,545,024 reproducciones en los últimos siete años; en líneas generales los videos recientes no superan las 1500 vistas, salvo un reportaje que se viralizó y fue observado por 76 mil personas; además, D’Alessandro fue columnista e invitado en diferentes experiencias televisivas, en Crónica TV y en C5N.

En 2002 se recibió con el mejor promedio de su camada en la Universidad de Morón, localidad donde hace poco tiempo, justamente, se lo vio con el actual intendente, Lucas Ghi, del Frente de Todos. El jefe comunal de este partido del conurbano concurrió, además, en rol de invitado al ciclo radial en distintas oportunidades. A su vez, en las redes sociales, el abogado confirma su cercanía con el peronismo, a través de posteos de respaldo a la campaña de vacunación, por ejemplo.

Ya en 2015, D’Alessandro apoyaba en redes sociales la llegada del Frente Renovador a los altos espacios del Ejecutivo y sostenía la idea de que Sergio Massa lograra un mayor grado de influencia en la política local, una estrategia que recién pudo alcanzar el massismo con la llegada de Alberto Fernández al poder, como líder de la coalición. Entre las personas que se constituyeron a lo largo de este tiempo como foco de sus críticas están, por ejemplo, Ramiro Tagliaferro y Gustavo Posse, dirigentes opositores en Morón y San Isidro, respectivamente.

“Nací en Morón en 1979, mis padres trabajaron toda la vida en la seguridad social cara a cara con los jubilados, por este motivo es que, seguramente, abracé la defensa de los adultos mayores como parte de mi vida”, escribió el abogado -y periodista, egresado de la Universidad de Palermo– en una especie de biografía breve que publicó en su sitio.

Sin embargo, en la página web de su estudio jurídico -a la que se remiten sus potenciales clientes- contrariamente, intenta ser crítico de los últimos gobiernos: “El compromiso y mi apego por los jubilados y jubiladas hizo que no me quedara de brazos cruzados ante el abandono y la desidia de la política. Por mis convicciones es que me movilicé para que las personas mayores estén unidas. ¿Cómo? Siempre estuve convencido de que ellos debían ser los protagonistas de la historia. En este contexto, es que mi sueño era que se puedan nuclear gremialmente. Así formé con un grupo de valientes, el Sindicato de Trabajadores Pasivos (STP), para los jubilados, pensionados, retirados y beneficiarios de rentas vitalicias”.

El escándalo del teatro

Christian D’Alessandro fue quien decidió interrumpir la obra de Luis Brandoni para decir que no se cumplían los protocolos ya que tenía personas sentadas detrás suyo cuando debe haber butacas libres entre los espectadores. De acuerdo con lo que expresó D’Alessandro, en ese momento se dio cuenta de que las personas mal ubicadas eran la presidenta de Pro, Patricia Bullrich, y su pareja.

En tanto, al igual que Carlos Rottemberg, quien expresó en varios medios que se cumplía con la distancia debida, Luis Brandoni dijo a LA NACION que el abogado inició “un escándalo” cuando en el teatro “se han cuidado mucho los protocolos” y expresó: “Si el señor quiso perjudicarnos porque una señora que no pertenece al peronismo vino a vernos, le salió el tiro por la culata porque ahora vendimos un récord de entradas”.

“La situación fue incómoda, me avergonzó. Quise disfrutar una obra por la que pagué 1800 pesos, iba con ganas”, explicó el abogado, quien admitió que antes de sentarse en su lugar sanitizó la butaca a pesar de que la acomodadora le había dicho que ese trabajo ya había sido realizado segundos antes.

“Encima Brandoni me dice que si no me gustaba me daban la plata porque el aforo se cumplía. Yo me cuido, cuido a mis viejos y quiero cuidar a los demás. Ya tengo las dos vacunas y mis viejos también, sino no salgo ni a la puerta. Esto no lo digo por Patricia Bullrich, lo digo por cualquiera, porque en las filas había lugar para que no se molestara al resto”, dijo.

LA NACION

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