raya-y-el-ultimo-dragon,-de-disney,-hecha-en-casaEspectáculos Política 

Raya y el último dragón, de Disney, hecha en casa

OK, es casi, casi un mundo ideal como el que nos cantaba Aladdin, un mundo de fantasía el que plantea y vemos en Raya y el último dragón, que Disney+ estrena este viernes 5 de marzo en su plataforma, y que desde el jueves 4 se proyecta en los cines en la Argentina.

En ese territorio de la ilusión, casi de ensueño, se reflejan como en un espejo algunas cuestiones de este otro mundo, el real, en el que vivimos día a día. Y en el que confrontamos con la falta de confianza, la solidaridad.

Raya vive en una comunidad milenaria, y debe, como indica el título, encontrar al último dragón -una dragona, en verdad- para poder reunir las partes de una gema, una joya rota, y así poder unir a la humanidad.

Raya, y Sisu, la dragona que la acompaña en esta aventura épica por tierras inspiradas en el Sudeste asiático. FOTO: DISNEY

La dirigieron Don Hall (Grandes héroes, Moana) y el mexicano Carlos López Estrada (Summertime), y a Sisu le pone la voz Awkwafina (Locamente millonarios, Ocean’s 8: Las estafadoras, The Farewell) y que volverá a trabajar en una película de Disney, ya que le prestará su voz a la gaviota en la versión con actores de La Sirenita.

Entrevistamos a Carlos Estrada y a Osnat Shurer, productora también de Moana  acerca de cómo crearon casi en su totalidad en plena pandemia la película, que para ver en Disney+ se debe pagar un costo adicional al abono.

El mexicano Carlos López Estrada, codirector de la película. FOTO: EFE/DISNEY

-La película aborda un tema que golpea a los niños cuando son pequeños, que es la traición, como la que sufrió Raya. Pero a la vez, Sisu, la dragona, es uno de los personajes más confiables que puedan existir.

Carlos Estrada: Raya es una persona que tiene que aprender cómo coexistir, cómo trabajar en confiar en los otros, y ella ya de adolescente estaría totalmente en un mundo opuesto. La han herido, le han probado a ella que es imposible poder confiar en los otros. Es imposible poder coexistir con otras personas. Y durante su viaje, gracias a Sisu, la dragona, ella tiene, sí, que aprender otra vez cómo poder trabajar con otros. Cómo poder abrirse y cómo poder dejar entrar a personas que tienen un punto de vista diferente a su vida. Entonces, bueno, Sisu se convierte en la respuesta, y en su maestra, poniéndola a prueba y explicándole que la única forma de poder crecer, la única forma de poder traer esa unidad que necesita el mundo es abriéndose y pudiendo otra vez confiar en personas con las que cree que no tiene una conexión. Por ahí pasa nuestra película.

Tuk Tuk y Raya, la guerrera que tiene una misión casi imposible. FOTO: DISNEY

-Parece que cada película de Disney tiene un estilo visual particular. ¿Cuáles fueron algunas de las formas en que evolucionó “Raya”?

Osnat Shurer: Sí, creo que en realidad tenemos que jugar con varios estilos visuales, ya sabés, algo que se sienta tan completamente real que podés tocarlo. Pero luego te das cuenta de que has estado en un vehículo todoterreno gigante, que en realidad es una criatura muy linda que parece un cachorro… Estás en un mundo de fantasía. Entonces, creo que hay una combinación y, sin embargo, se siente casi táctil. Nosotros trabajamos muy duro para que casi puedas oler, si has estado en el sudeste asiático, ese hermoso mercado nocturno, o viajar río abajo. Llegamos a jugar con otras cosas, como en la apertura, que hay todo un estilo que está influenciado por los Títeres de sombras de Indonesia y Malasia. Y en el prólogo jugamos con ese tipo de enfoque 2D tridimensional en los planos donde entramos en la cabeza de personaje, casi fuimos como la animación tradicional, pero sintiéndonos como en un cómic, porque estás en la cabeza de una niña de 12 años. Así que pudimos jugar bastante, lo cual fue muy emocionante para nuestros equipos de animación.

Raya, Sisu y una de las cinco partes de la gema, imprescindible para lograr que reine la paz en Kumandra, el territorio de fantasía de la película. FOTO: DISNEY

-Raya no es una princesa que busca la felicidad o el final de Felices para siempre, o a su príncipe azul. ¿Cómo creen que el feminismo y el empoderamiento están cambiando al cine, y a las producciones dirigidas a los niños en particular?

Osnat Shurer: Creo que cuantos más “estemos en la habitación”, más se reflejarán las historias, más mostrarán quiénes somos y qué papel jugamos en el mundo. Disney siempre tuvo algunos personajes femeninos con aspiraciones realmente geniales desde sus comienzos, pero reflejaban el tiempo en que estaban. Para nosotros, ahora, y para mí en particular, la oportunidad de ver en la pantalla personajes que son más como yo, como las mujeres fuertes que fueron mi madre y mi abuela, mis amigas… El problema que tiene Raya es que el mundo está roto y ella tiene que salvarlo. Depende de ella. Y ése es un gran problema y un problema para un héroe, el viaje de un héroe para resolver. El hecho de que ella es una mujer allí, en realidad, no es el problema. Es parte de quién es ella, por supuesto. Y define cómo al final ella resuelve el problema, aunque es una luchadora muy fuerte, el problema está en el coraje de ser vulnerable y tratar de confiar una vez más.

Danna Paola canta el tema del final en la versión en castellano. FOTO: DISNEY

-¿Cómo terminaron la película de forma remota?

Carlos Estrada: No terminamos la película de forma remota, hicimos casi el 95% de la película de forma remota. Cuando empezó la pandemia era muy, muy, muy temprano en nuestro ciclo de producción, yo creo que llevábamos cuatro meses empezando a animar muchas de las escenas. Llevamos mucho tiempo de desarrollo, pero en cuanto a producción, nos pegó muy temprano en nuestro proceso. Entonces, la mayoría decimos que del 95% al 97% de producción de Raya fue hecho en nuestras casas por Zoom, así como estamos hablando nosotros ahora. La verdad, fue muy difícil, pero nuestro equipo lo trabajó tan bien, y decimos que, pues es ironía, pero nos unió más de lo que pudiera haber sucedido si nosotros estábamos en el mismo edificio. Creo que como estábamos tan preocupados y nos sentíamos tan raros de estar solos y sin poder colaborar en el mismo cuarto, eso nos unió de una forma muy especial.

Sisu, en su aspecto “humano”, y Raya. El 95% de la película la hicieron los animadores desde sus hogares, conectados por Zoom. FOTO: DISNEY

Estrada recuerda particularmente un momento que pinta la situación de trabajo que atravesaron. “Cuando estábamos terminando nuestra producción hace unos dos, tres meses, todos los miembros de nuestro equipo hacen un speech, y nos decían qué experiencia tan emocional y tan profunda habían tenido de trabajar en Raya. Y muchos de ellos decían que fue su experiencia favorita en su tiempo en Disney, ¡que es difícil de imaginar, porque ni siquiera estuvimos ahí en Disney! Pero creo que nos unió de una forma muy importante. Y decimos que nos sucedió a nosotros lo mismo que les sucede a nuestros personajes en la película. Que las diferencias y la distancia hizo que trabajáramos extra, extra fuerte para poder unirnos de una linda forma.

-Sin contar demasiado sobre la trama de la película, ¿qué es lo que más los emociona, o esperan que la gente vea o disfrute cuando vean “Raya”?

Osnat Shurer: En primer lugar, es una oportunidad de emprender un viaje épico. Ahora mismo muchos de nosotros tenemos limitado en cuanto a lo que podemos viajar, y así podemos viajar a un mundo inmersivo hermoso e increíble. Creo que es una película que trae, al menos para mí, risas y lágrimas, pero buenas lágrimas. Lo más importante, cuando la película termina y has tenido este viaje emocional, es que hay mucho de lo que hablar, en términos de nuestro mundo actual y de cómo podemos acercarnos, ya sabés, cuidando a éste, nuestro planeta.

Tras “Mulan” ahora llega “Raya”, con la que Disney vuelve a posar su mirada en Oriente. FOTO: DISNEY

-Carlos, ¿cuál es tu personaje favorito de Disney?

-Creo que se acaba de convertir Sisu en mi personaje favorito de Disney. Yo creo que sí, tengo muchos pero, es un personaje que me inspira tanto y es tan hermoso, tanto de adentro como de afuera, que creo que gana Sisu.

-¿Y cómo trabajaron con los actores que prestan sus voces, como Awkwafina (Sisu), al trabajar de manera remota?

Carlos Estrada: Así, por Zoom. Les mandamos un kit con el micrófono, con una computadora, con muchísimos cables, y todos ahí en sus clósets (sus vestidores o roperos), porque por acústica tuvieron que estar así en sus clósets, grabando así por ocho meses casi.

Kelly Marie Tran (Rose Tico en la última trilogía de “Star Wars”) le pone la voz a Raya. Debieron grabar las voces remotamente, en cerrados en sus roperos. FOTO: DISNEY

-Hace poco fue “Mulan”, ahora es “Raya”… ¿Qué tan importante es el mercado asiático para los producciones de Disney?

Carlos: Creo y no es que creo, sé que no lo vemos como mercados y oportunidades comerciales. Creo que la forma en que lo vemos es para contar más historias sobre personas de todo el mundo. Las películas de Disney son vistas por mucha gente de todo el mundo, y siento que es importante contar las historias que reflejan la diversidad de sus públicos. El sudeste asiático es una región que no ha sido representada mucho en películas, y concretamente en Disney, la animación nunca ha explorado realmente esa área del planeta. Así que muchos elementos de estas culturas nos inspiraron para esta historia, y creo que significa mucho para nosotros. Significa mucho para mucha gente. Pensamos que cuanto más podamos contar historias de diferentes regiones, más gente va a sentir que tiene ventanas a otras vidas y otras perspectivas. Así que estamos muy orgullosos de contar esta historia ahora, y muy emocionados con los personajes y el mundo que nos inspira.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA