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Eddie Murphy y Arsenio Hall: dos príncipes payasos que están de regreso

Hubo un tiempo en el que Eddie Murphy gobernaba los cines como un rey, o al menos como un príncipe.

En la década del ’80, culminó una serie de comedias exitosas (48 horas, De mendigo a millonarioUn detective suelto en Hollywood) y de espectáculos de monólogos (Raw) con Un príncipe en Nueva York. Esa película de 1988 puso a Eddie Murphy en el papel del príncipe Akeem, el rico potentado de la ficticia nación africana de Zamunda, que viaja de incógnito a Nueva York con su fiel ayudante, Semmi (Arsenio Hall), en busca de una mujer que lo quiera por sí mismo.

Coming to America (su título original), dirigida por John Landis, se vio impulsada por su química con Hall y su aptitud para interpretar otros innumerables personajes, como un reverendo zalamero (Hall), un cantante de soul mediocre (Murphy) y los habitantes de una barbería local (Murphy, Hall y Murphy).

Murphy ha tenido muchos altibajos en su carrera desde entonces, aunque últimamente estuvo en una fase ascendente que incluye su exitosa biopic de 2019, Dolemite es mi nombre. Y ahora vuelve a Zamunda en una esperada secuela, Un príncipe en Nueva York 2, que Amazon estrenó el 5 de marzo.

Eddie Murphy, caracterizado para “Un príncipe en Nueva York 2”. Foto Amazon

La continuación, dirigida por Craig Brewer, muestra a un Akeem más viejo que se enfrenta a una hija mayor (interpretada por KiKi Layne) que quiere tener su propia oportunidad de gobernar el reino. Akeem regresa a Nueva York con Semmi tras enterarse de que ha tenido un hijo (Jermaine Fowler) en su primera visita. Murphy y Hall repiten varios de sus personajes secundarios, a los que se unen los antiguos alumnos de Coming to America James Earl Jones, Shari Headley y John Amos, así como los recién llegados a la franquicia como Wesley Snipes, Tracy Morgan y Leslie Jones.

El rodaje de Coming to America y su secuela es una historia que abarca la amistad real de Murphy y Hall, desde su primer encuentro como cómicos hasta la actualidad. Murphy y Hall se reunieron recientemente en una entrevista en video para hablar de la creación de esta segunda parte y de su camaradería, y para chicanearse mutuamente como sólo pueden hacerlo los buenos amigos.

Estos son extractos editados de esa conversación.

-¿Cómo se conocieron?

Eddie Murphy: Cuando empezamos a hacer comedia, había unos 10 cómicos negros en todo el país, así que todos se conocían. Los cómicos son muy cerrados, así que te juntás con la gente que creés que es divertida. De los 10 cómicos negros, había cuatro o cinco con los que nunca me hice amigo. (Risas) Cuando vine aquí (a Los Ángeles), conocí a Arsenio a través de Keenen (Ivory Wayans).

Arsenio Hall: Estábamos delante del Improv, Keenen me presentó, estreché la mano de Eddie y hablamos un rato, y entonces venía por la calle Damon Wayans. Pero yo no lo conocía. Keenen nos presenta a Damon y está haciendo ese personaje que Eddie le dejó hacer eventualmente en Un detective suelto en Hollywood, el tipo del hotel. Era tan convincente que no me reía porque no sabía si era real. Pero así es como consiguió el papel en.

Eddie Murphy vuelve a ser el príncipe de Zamunda en “Un príncipe en Nueva York 2”. Foto Amazon

-Eddie, ¿qué te hizo interesarte por la idea de ver Estados Unidos y Nueva York a través de los ojos de este príncipe africano, Akeem?

Murphy: Esto fue en el momento álgido en que me inicié en el negocio. Estaba de gira y acababa de romper con una novia, y en el autobús de la gira se inició una conversación sobre el deseo de conocer a una chica que no supiera que yo era este tipo y que simplemente gustara de mí por mí mismo.

-Arsenio, en ese momento creo que tu único crédito cinematográfico era un sketch de comedia en “Amazonas en la Luna”. ¿Cómo te involucraste en la película original?

Hall: Es curioso, yo no era una estrella de cine, era un cómico…

Murphy: Oh, no, no, También hizo un episodio de serie Love, American Style. Está con una bailarina de Soul Train llamada Damita Jo Freeman y hacen de pareja. He buscado por todas partes. He buscado en YouTube, pero no lo encuentro. Éramos amigos, y siempre me gusta estar con algún otro cómico, para que sea lo más divertido posible. Estamos Richard (Pryor en Harlem Nights) y yo, Arsenio y yo, y Martin (Lawrence en Life). No voy a cargar con esto yo solo.

Hall: Eddie y yo íbamos por Manhattan en un nuevo Corvette blanco que él había comprado y Eddie dijo que teníamos que encontrar a alguien que dirigiera esta película. Y recuerdo que dije, bueno, no voy a ser de mucha ayuda, porque sólo hice una película y fue con John Landis, llamada Mujeres Amazonas en la Luna. Y vi que algo se disparó.

Murphy: ¿Sabes lo que es gracioso? John Landis me dice: “¿Sabes quién es realmente gracioso? Arsenio Brown”. Yo dije: “¿Arsenio Brown? Arsenio Hall”. “Oh, sí, Arsenio Hall.” Hasta el día de hoy, sigue llamándose Brown. Creo que el reverendo Brown surgió de esa broma.

-¿De quién fue la idea de que interpretaras varios personajes en la película?

Murphy: La idea original no tenía varios personajes. Una vez que John Landis se involucró, supo que yo era capaz de hacer el acento yiddish, así que pensó que eso sería genial. Había trabajado antes con Rick Baker (diseñador de efectos especiales de maquillaje), entonces dijo: “Rick puede hacer que parezcas un anciano judío, eso sería muy divertido”. Y así es como empezó todo.

-Sus carreras tomaron direcciones muy diferentes después de Un príncipe en Nueva York. ¿Esto dificultó que siguieran presentes en la vida del otro?

Murphy: Nunca ha habido un período en el que no hayamos sido amigos.

Hall: Podemos compartir diferentes experiencias. Parte de ello es sentirse cómodo con lo que uno es y saber quién es. Yo soy un cómico y un tipo que hace televisión. Eddie es una estrella de cine. Pero compartimos el uno con el otro porque lo fundamental es que ambos estamos cómodos en nuestra propia piel.

Eddie Murphy en “Un príncipe en Nueva York 2”. Foto Amazon

-¿Qué es lo que los diferencia a los dos?

Hall: Yo estoy aquí porque estoy arruinado, él está aquí porque es bueno. (Risas)

Murphy: No me veo como una estrella de cine o un comediante, ni ninguna de esas cosas. Me veo como un artista. Y siento que hay un montón de formas diferentes en las que puedo expresarme.

Hall: Puedes pasar por Eddie’s, y él tocará una canción para ti. Y no puedes creer, espera, ¿eres tú el que toca la guitarra? ¿Eres tú el que canta? ¿Tú escribiste y produjiste esta canción? Y eso es lo que hace para divertirse. Para él es como tejer crochet.

Eddie Murphy como el Príncipe Akeem y Arsenio Hall, su fiel ladero.

Murphy: Tengo tantos temas y colaboraciones con gente -Michael (Jackson), El DeBarge-, toda esa gente con la que he estado en el estudio a lo largo de los años y nunca los he terminado o nunca los he publicado.

Hall: Hace tantas cosas. Las hace tan bien como cualquier otro. Es una bestia. Es difícil de tratar.

-¿Por qué tardaron tanto en hacer una secuela de esta película?

Murphy: Nunca pensamos en hacer una secuela. La forma en que terminó la historia fue algo así como “Y vivieron felices para siempre”. Luego pasó todo este tiempo y la película se convirtió en objeto de culto. Frases de la película comienzan a trabajar su camino en la cultura. Las tiendas se convierten en McDowell’s. Veo a Beyoncé y Jay-Z vestidos como los personajes de Zamunda para Halloween.

Entonces Ryan Coogler, antes de dirigir Black Panther, me dijo: quiero hacer una secuela de Un príncipe en Nueva York. Tuvo una idea para que Michael B. Jordan interpretara a mi hijo y buscara una esposa. Yo dije, entonces la película sería sobre el hijo, no son nuestros personajes, ya lo hicimos. No funcionó.

Pero todo eso me hizo empezar a pensar que tal vez deberíamos hacer una secuela. Vi la película de Terminator en la que hacían joven a Arnold Schwarzenegger -su cara se parecía a la de Arnold, pero joven- y de ahí lo saqué. Si utilizamos eso para hacernos jóvenes y crear una nueva escena en el club (del filme original) en la que salimos a buscar a las chicas, para que sea parte de esa noche. Me voy a casa con una chica y estoy colocado: esa era la pieza que necesitábamos para iniciar el flujo.

Eddie Murphy vuelve a “Un príncipe en Nueva York”, 32 años después.

Hall: Nunca pensé en ello porque siempre habíamos dicho que íbamos a dejar Un príncipe… donde está. Pero a veces le envío un mensaje de texto cuando hago mi recorrido de café por la mañana, y me dice: “¿Qué estás haciendo? Creo que deberías leer este guión ahora”. Y leí la mitad sentado en su patio. Fue tan emocionante y tan bueno.

– En las dos películas de Un príncipe en Nueva York, vemos a Zamunda como una nación en la que los negros pueden desarrollar su potencial y alcanzar la grandeza sin que los blancos interfieran o los opriman. ¿Era ese un punto que intentaban mostrar explícitamente?

Murphy: Nunca decimos eso. Nunca mostramos la historia del país. Simplemente somos. Somos como Wakanda.

-¿Qué hacen para pasar el tiempo cuando están en el sillón de maquillaje?

Hall: Es curioso porque vamos a lugares diferentes. No podemos estar en el mismo trailer. Él mira ciertas cosas y yo otras. Lo intentamos, el primer día, juntos, y hubo momentos en los que no quería ver los videos de Prince. Soy un adicto a las noticias y veo la izquierda, la derecha y el centro, todo el día.

Murphy: Yo soy todo lo contrario. Antes de la pandemia, nunca, nunca veía las noticias. Nunca sé lo que está pasando. Estaré como, “¿Qué pasó?” “¡Trump es el presidente!” No sigo en absoluto ninguna de esas cosas.

-En la nueva película, vemos a Akeem ajustándose a los tiempos cambiantes y contando con los deseos de sus hijos mayores. Eddie, ¿es esto una metáfora de tu vida? ¿Empiezas a pensar en el legado que dejarás algún día?

Arsenio Hall, a través de los años..

M: Si pienso en mi legado -y rara vez lo hago- mi carrera nunca entra en él. Mi legado son mis hijos. Cuando me muera, y hagan mis alabanzas, nadie va a estar de pie sobre el ataúd hablando de (voz de predicador), “Y luego, hizo 48 horas, que fue una película maravillosa. Irrumpió en la escena con Nick Nolte y sacudió el mundo…

Hall: (indicando el conjunto de trofeos ante los que está sentado Murphy) Sé que piensas que esos premios detrás de él son para el mundo del espectáculo, pero esos son los premios al Papá del Año.

Murphy: Uno para cada niño.

– ¿Tienen planes para otra colaboración?

Murphy: El plan era que todos hiciéramos standup. Déjenme recordarles que soy gracioso. Y entonces llegó la pandemia y tuvimos que suspender todo. Pero cuando la pandemia termine y sea seguro estar con la gente, voy a volver a hacer standup. Me encantaría hacer una gira con todos los cómicos, yo, Arsenio, Leslie Jones, Tracy Morgan, Trevor Noah, Jermaine Fowler, Louie Anderson, Michael Blackson.

-¿Es peligroso para ustedes dos salir en público? Si la gente los ve juntos, ¿empiezan a mencionar Un príncipe en Nueva York?

Murphy: Hace un año que no salimos porque el mundo tocó fondo. Pero cuando el mundo vuelva a la normalidad, no tengo ningún problema en ir a cualquier sitio. Cuando era joven solía tener guardaespaldas. Pero un día me dije, espera un segundo, ¡no necesito todos estos guardaespaldas! (Risas) Y no los he tenido desde entonces. No restrinjo mis movimientos ni dejo de ir a lugares. Cuando vas a algún sitio, simplemente dices “¿Qué pasa?”, haces una foto y sigues rodando.

Hall: No puedo esperar a que vuelvan esos tiempos. El único problema con Starbucks es que Eddie da muchas propinas. Cuando vuelvo solo, siempre tiene esa mirada, como (hace la mímica de alguien que mira detrás de él para ver si también viene Murphy). Dejo 5 dólares. Eddie les dejará una llanta de Rolls-Royce.

The New York Times y Clarín

Traducción: Patricia Sar

WD

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