Stiglitz llamó a acreedores a adaptarse a la nueva realidad y valorar la sostenibilidad de la deuda

El economista y premio Nobel Joseph Stiglitz afirmó que los grupos de tenedores de deuda argentina deberán “evaluar el impacto de la sostenibilidad en el retorno de la inversión”, adaptarse a las las nuevas realidades de la pandemia y no empujar al país “más allá del punto de la razón” que se refleja en la propuesta acercada a los bonistas.

“Se supone que los acreedores como BlackRock son maestros en el análisis de riesgos. ¿No saben los riesgos de preguntar qué hay más allá de lo que es sostenible?” se preguntó Stiglitz en una columna publicada hoy en The Nation, un tradicional semanario estadounidense que se edita desde 1865.

El economista planteó que con los efectos sanitarios y económicos de una pandemia prolongada es de esperar “un aumento en el número de países que enfrentan reestructuraciones de deuda, especialmente entre los que ya están sobrecargados. Por eso es tan importante lo que le pasa a Argentina”.

“Las luchas de Argentina para reestructurar su deuda con BlackRock, Pacific Investment Management Co y los otros acreedores importantes del país nos contarán mucho sobre la naturaleza del capitalismo financiero del siglo XXI y la mentalidad y moralidad de los acreedores”, escribió el economista.

Al respecto, planteó que “una dosis leve de racionalidad indicaría precaución al tratar de empujar a Argentina más allá del punto de la razón”.

“Argentina -continuó- ha hecho una oferta a sus acreedores que está en los límites exteriores de lo que es sostenible, es decir, con estimaciones razonables de tasas de crecimiento y otras variables relevantes, una suma que el país posiblemente podría devolver”.

Para Stiglitz, “se especula mucho sobre por qué los acreedores de Argentina están actuando de una manera tan obstinada, primero no negocian de buena fe, luego hacen ofertas que están tan fuera de contacto con la realidad, demorando tácticas que eventualmente forzaron un incumplimiento técnico el 22 de mayo”.

“¿Saben que la única opción es entre una reestructuración ordenada y una reestructuración desordenada? La agitación en los bonos de los mercados emergentes será particularmente costosa para muchos de los acreedores, que poseen no solo bonos argentinos sino también bonos de muchos otros países”,aseguró el premio Nobel.

En ese sentido, Stiglitz entendió que en esta negociación “la ironía es que el jefe de BlackRock, Larry Fink, en su famosa carta abierta a los CEO, enfatizó correctamente la importancia de la sostenibilidad: con el impacto de la sostenibilidad en el retorno de la inversión, creemos que la inversión sostenible es la base más sólida para el cliente”.

“Si los informes públicos sobre las negociaciones son correctos, sugiere que los acreedores de Argentina no se han adaptado a las nuevas realidades de la pandemia”, agregó al señalar que “no parece posible que vivan en una burbuja y que la noticia de la pandemia y sus devastadoras consecuencias económicas no les haya llegado”.

En ese sentido del análisis, se preguntó: “Tal vez les preocupa que si son suaves con Argentina, terminarán teniendo que conformarse con menos en la ola de reestructuraciones que se avecinan. Quizás Argentina se vea obligada a pagar el precio para que sus acreedores puedan mantener su reputación de tipos duros sin mucha humanidad”.

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