Sin su amigo Macri en el poder, Gustavo Arribas suma frentes judiciales

Gustavo Arribas Foto: Cedoc Perfil

La pandemia les puso por ahora un freno a los planes de Gustavo Arribas. El mejor amigo de Mauricio Macri, que estuvo a cargo durante cuatro años de los espías, tenía pensado volver a su trabajo previo a la AFI, el de representante de jugadores de fútbol. Mientras pasa su aislamiento en Buenos Aires, en las últimas horas Arribas recibió dos malas noticias desde la justicia federal. Aunque no son las primeras, sí puede ser que se tornen auténticas preocupaciones para el ex titular de la AFI.

Es que a diferencia de lo que sucedió en otras situaciones que tuvo en la justicia federal, en esta oportunidad ya no tiene el “paraguas” que en Comodoro Py muchas veces significa ser parte del oficialismo de turno. Este viernes 29 de mayo quedó imputado en una causa de presunto espionaje ilegal, a última hora del jueves se supo que se activaba otra denuncia, en este caso por el presunto accionar de la “mesa judicial” del macrismo, presentación en la que él también está mencionado.

El escenario es muy distinto al de abril de 2017. Fue entonces cuando, tres meses depués de iniciada una causa en su contra, por sospechas de sus vínculos con el Lava Jato, el juez Rodolfo Canicoba Corral lo sobreseyó. Esa causa fue por una denuncia de Elisa Carrió tras una investigación de La Nación que revelaba que en 2013 Arribas habría recibido cinco transferencias realizadas por Leonardo Meirelles, uno de los arrepentidos del caso Lava Jato, que confesó haber pagado coimas a funcionarios argentinos.

Meirelles habría realizó las cinco transferencias por US$ 600 mil, vía Hong Kong-Nueva York-Suiza, justo en momentos en que se relanzaba el plan de Odebrecht para implementar el soterramiento del tren Sarmiento. Cuatro de las operaciones decían “complete”  y la última, por 70 mil dólares, figuraba como “processsed”. Arribas negó las sospechas: aseguró que solo recibió 70.475 dólares por la venta de un inmueble en la ciudad de San Pablo. En tiempo récord, Canicoba Corral lo sobreseyó.

Espionajegate: el Gobierno quiere cambiar la ley de Inteligencia​

Nuevo escenario. Ahora, el escenario es más complejo. El requerimiento de instrucción de ayer presentado por el fiscal federal Jorge Di Lello ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi es en el marco de la denuncia presentada esta semana por Cristina Caamaño, interventora en la AFI. En la presentación se explicó que se remitió la información encontrada en una computadora que da cuenta de más de 80 mails intervenidos a distintos dirigentes entre los que se encuentran políticos por entonces oficialistas como Laura Alonso, Nicolás Massot y Ernesto Sanz.

Arribas y Madjalani dirigieron la AFI en la gestión macrista.

De acuerdo con la denuncia, “las tareas de inteligencia que en este acto se denuncian no se encuentran ordenadas ni autorizadas por ningún magistrado; solo fueron dispuestas por las autoridades del organismo que hoy se encuentra intervenido. Es así que debemos hablar lisa y llanamente de producción de inteligencia ilegal”. Entre los imputados además de Arribas está su ex segunda en el organismo, Silvia Majdalani, y hasta el propio ex presidente Mauricio Macri, que fue quien llevó al representante de futbolistas que nada conocía del mundo del espionaje a desembarcar en la AFI en diciembre de 2015.

El jueves, el fiscal Ramiro González citó a testimonial a la camarista Ana María Figueroa, quien denunció mediáticamente hace algunas semanas haber recibido presiones por parte del ala judicial del macrismo. La citación es en el marco de la denuncia que presentaron tras sus dichos, un grupo de legisladores del Frente de Todos (FdT), quienes hablaron de “presiones e interferencias que fueron llevadas a cabo para direccionar investigaciones en trámite ante el Poder Judicial por miembros y sectores afines al gobierno presidido por el Ing. Mauricio Macri entre el 10 de diciembre de 2015 y el 9 de diciembre de 2019”. Arribas también está mencionado allí. 


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