Zaffaroni cargó contra los “medios monopólicos” y los tildó de totalitariosPolítica 

Zaffaroni cargó contra los “medios monopólicos” y los tildó de totalitarios

Los ex magistrados Eugenio Zaffaroni y María Laura Garrigós participaron de un debate virtual convocado por el Frente Grande Foto: Cedoc Perfil

El ex juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni cargó contra los “medios monopólicos”  por usurpar la función de los partidos políticos, bloquear los debates más fundamentales en materia de institucionalidad en la Argentina y terminar funcionando como los únicos creadores de realidad con un sesgo totalitario, en sus propias palabras. “Si no nos sacamos eso de encima, nuestra democracia plural no es democracia plural”, sostuvo en medio de un debate virtual sobre la reforma judicial que impulsa el gobierno de Alberto Fernández.

“Tenemos bloqueado los debates más fundamentales de la institucionalidad a través de estos medios monopólicos que son los únicos creadores de realidad, que no tienen nada que envidiar al Pravda de Stalin o al Völkischer Beobachter de Hitler, solo que no responden al mismos discurso porque hoy la forma de manipular es otra. El discurso es otro”, cuestionó Zaffaroni.

“Tenemos bloqueado los debates más fundamentales a través de estos medios monopólicos que no tienen nada que envidiar al Pravda de Stalin o al Völkischer Beobachter de Hitler”

La opinión surgió en el marco de una consulta respecto a las leyes de la dictadura que siguen vigentes en la Argentina. “Hoy no se hace totalitarismo con camisas pardas o camisas negras. No hay que leer a Mein Kampf, hay que leer a Milton Fridman, a Friedrich Hayek, y todos responden a eso. Y esa es la razón por la cual aquellas leyes que son de fundamental importancia institucional, no las podemos tocar. Porque cada vez que se toca, o decimos que pensamos en una reforma constitucional, en un modelo de Estado, no se puede pensar, está prohibido. ¿Por qué? Por el Pravda o el Völkischer Beobachter que tenemos”, insistió.

El magistrado recordó que, cada vez que surge el debate en la opinión pública, “aparecen los medios monopólicos, este partido único que tenemos que usurpan la función de los partidos” y “entonces todos se asustan y nadie las toca”. Por lo cual remarcó que “si no nos sacamos eso de encima, nuestra democracia plural no es democracia plural.”

Las frases del ex juez forman parte de un extenso y profundo debate que se dio a través de Zoom organizado por el Frente Grande y bajo el título “Por la reforma judicial para el siglo XXI”. Junto a la ex camarista y ex titular de Justicia Legítima, Maria Laura Garrigós, y el constitucionalista Julio Maier, repasaron, con tono crítico, diversos aspectos del funcionamiento del Poder Judicial que el Gobierno Nacional pretende cambiar a través de una reforma judicial que Fernández anunció ante la Asamblea Legislativa.

Sobre la pretensión de democratizar la Justicia, Zaffaroni acentuó en lo crucial de poner punto final a la familia judicial mediante un ingreso por estricto concurso igualitario que termine con los nombramientos cruzados de parientes de magistrados. No obstante, desalentó la idea de un sistema de elección popular de los jueces porque, aseveró, “no ha dado resultado en ningún lado”. Citó el caso de Estados Unidos donde se utiliza esta metodología en algunos estados y “cuando los jueces están por terminar el mandato, para que los reelijan,  empiezan a meter pena de muerte a lo loco.”

Zaffaroni acentuó en lo crucial de poner punto final a la familia judicial mediante un ingreso por estricto concurso igualitario que termine con los nombramientos cruzados de parientes

Control popular, sí. Control ciudadano, sí. Pero elección, cuidado“, previno el jurista. “La elección popular de jueces es una cosa que en cada revolución sale a relucir. Los primeros que salieron fueron los franceses, la Revolución Francesa, vamos a elegir a todos los jueces popularmente, los códigos van a ser tan claros que los van a recitar los pibes en la escuela, cualquiera puede ser juez. Terminaron todos guillotinados”, recordó. Y añadió: “La experiencia más cercana que tenemos es Bolivia. Pregúntenle a Evo Morales y (Álvaro) García Linera el resultado que les ha dado.” El ex magistrado representa legalmente al ex presidente boliviano desde que arribó a la Argentina en busca de refugio.

A la hora de las preguntas, el ex jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, planteó sus dudas respecto al “uso mercantilista” de la Ley del Arrepentido, frente a lo cual Zaffaroni concordó en que es una norma utilizada para el lawfare —el hostigamiento de los opositores— en todo el continente.  Para el ex juez se trata de una ley tan “inconstitucional” como la del agente encubierto, importada del derecho anglosajón como una novedad posmoderna cuando arrastra severos cuestionamiento desde el siglo XVIII y que debe ser “erradicada”.   

“La experiencia más cercana que tenemos (de elección popular de jueces) es Bolivia. Pregúntenle a Evo Morales y (Álvaro) García Linera el resultado que les ha dado.”

“El Estado negocia con un delincuente. Cuanto más delincuente es, mejor. Si el delincuente es el administrador de un cartel, se va a beneficiar. Si es el pibe que vende dos porros en la esquina, no, porque no tiene nada que revelar“, describió Zaffaroni. Destacó que el “arrepentido” en cuestión “no está arrepintiéndose sino negociando su impunidad, se está revelando más psicópata con todo el peligro que, un sujeto que está negociando su libertad, puede inventar cualquier cosa“.

En esto se alineó con Garrigós, quien resaltó los errores procedimentales en los que incurrieron los jueces que instrumentaron esta figura para avanzar en sus causas durante los últimos años, si bien prefirió omitir nombres en ese momento de la charla. “Yo auguro nulidades, nulidades, nulidades. Y si alguna vez tenemos suerte, y tenemos jueces, inconstitucionalidades“, pronosticó la ex camarista.

A la vez, Garrigós se mostró muy crítica de la idea de desdoblar los juzgados federales para aumentar su número si no se cambian, en el camino, las formas de trabajar. “Es claro que dos manos y dos ojos no pueden trabajar 1800 expedientes. Pero tampoco 900. El desdoblamiento, lo único que va a hacer, es repartir el poder concentrado de los doce en unos cuarenta y, entonces, es más difícil de manejar un fuero de ese volumen. Cuanto más caciques, menos poder, se diluye el poder. Es eso lo que me parece que está detrás”, deslizó.

Otro punto sobre el que ambos ex magistrados se mostraron preocupados es en la escasa confianza que despierta hoy el Poder Judicial al punto de que, aseveró Garrigós, cada vez menos gente recurre a los jueces para resolver sus carencias. “Flagrantes desigualdades”, las llamó, que solo se multiplicarán con la pandemia que atraviesa la Argentina y el mundo.  “Esa gran masa desventajada que vamos a tener a raíz de esta situación, no van a encontrar, por vía del Poder judicial, un canal de recepción de sus reclamos y necesidades para poder nivelar de alguna manera”, calificó

“El desdoblamiento (de juzgados), lo único que va a hacer, es repartir el poder concentrado. Cuanto más caciques, menos poder, se diluye el poder”, apuntó Garrigós 

Y añadió que “se van a encontrar con un Poder judicial que, haciendo un esfuerzo, en el mejor de los casos, apunta  a una ideología cercana al desarrollismo sesentista, que son los más progresistas de lo integrantes en el Poder Judicial”. Jueces que “no pueden sumarse a la ideología feminista para derribar al patriarcado. Y están atados a aquellas democracia formales, a la igualdad formal, a lo que dice la ley”, concluyó Garrigós.

En esta línea, Zaffaroni hizo hincapié en lo imperioso de contar con sentencias que incorporen la realidad social a su lectura del derecho. Incluso propuso la idea de que ex jueces controlen la labor de los tribunales para no caer en meras estadísticas cuantitativas a la hora de evaluar los desempeños de los magistrados. “Hay que tener en cuenta que la actividad judicial no es una fábrica de chorizos. No es cuántos chorizos salen sino cómo salen”, dijo.

MB / DS


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