Propuesta para la primera fase de una reforma tributariaEconomía 

Propuesta para la primera fase de una reforma tributaria

Magister en Economía. Director del IARAF

En el estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) para 2020 de la cantidad de tributos existentes en nuestro país se identificaron 165 instrumentos, de los cuales 41 son cobrados a nivel nacional, mientras que a nivel provincial y municipal se cobran 39 y 85, respectivamente.

Si se pone el foco en los niveles locales y provinciales de gobierno, los 124 instrumentos tributarios resultan una cuantía excesiva. Además, puede compararse la concentración de tributos en ambos niveles teniendo en cuenta cuatro categorías definidas en base a si son cobrados por todas las jurisdicciones, la mayoría (entre 11 y 20 municipios; entre 15 y 23 provincias), la minoría (entre 2 y 10 municipios; entre 2 y 5 provincias) o solo una provincia o municipio. A su vez, se analiza paralelamente la participación de cada categoría en el total de los gravámenes instrumentados por nivel de gobierno, con el fin de analizar su distribución y la estructura tributaria de los municipios y provincias.

Info_ECO_+IARAF+24-05-2020

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En la infografía puede observarse que en ambos niveles alrededor del 20% de los instrumentos son de cobro generalizado (El 18% en municipios y 34% en provincias), mientras que el mayor porcentaje se distribuye entre las ultimas 2 categorías. En provincias, la mayor distribución se concentra en la última categoría, registrando que un 46% de los tributos provinciales son cobrados únicamente por 1 provincia, para el caso de los municipios dicha categoría representa un 39%, mientras que el 43%, es cobrado por la minoría (entre 2 y 10 municipios). Esto refleja la disparidad presente en todo el nivel provincial /municipal e indica que tanto provincias como municipios implementan instrumentos que luego se aplicarán, como máximo, en no más de 10 jurisdicciones. Esto trae aparejados costos de transacción e ineficiencia producto de la heterogeneidad y falta de consenso en materia tributaria.

Propuesta de simplificación 

Los 165 tributos relevados en el Vademécum tributario argentino 2020 del IARAF resultan una cantidad excesiva, teniendo en cuenta que los primeros 15 tributos aportan el 95% de la recaudación que se reparte entre las distintas jurisdicciones. Es decir, hay 150 instrumentos que recaudan sólo el 5% de los ingresos conjuntos de nación, provincias y municipios. Aún sin entrar en el debate acerca de si dicho subconjunto de tributos que logran casi toda la recaudación son los más recomendables para la estructura tributaria de un país como el nuestro, resulta evidente que la reducción en la cantidad de instrumentos sería posible con un costo relativamente bajo en términos de recaudación, sobre todo en comparación con el beneficio en términos de eficiencia, simplificación para el contribuyente y reducción en las posibilidades de corrupción y captura de rentas a las que dan lugar habitualmente los tributos demasiado específicos.

En base a esto, se plantea que sería factible dar un primer paso en el camino hacia una reforma tributaria, con el objetivo de una mayor simplicidad en la estructura tributaria argentina, evitando las grandes distorsiones, como costos administrativos que presenta hoy en día la Argentina en materia tributaria.

Se propone un posible nuevo listado de tributos basado en el análisis de normativa tributaria para 2020. En una primera fase se avanzaría sobre los instrumentos existentes en las jurisdicciones provinciales y municipales. No se intenta bajo ningún concepto desconocer las autonomías provinciales y municipales en un país federal como el nuestro. Lo que se evidencia es la necesidad de coordinación y consenso en los hechos y bases imponibles para simplificar tanto la administración tributaria como el pago por parte del contribuyente.

Se plantea que en una primera fase podría avanzarse en la eliminación, tanto a nivel provincial y municipal, de aquéllos tributos que, sin contribuir fuertemente al financiamiento de cada provincia y/o ciudad, generan distorsiones, costos de transacción. Se eliminarían 95 instrumentos, reduciendo así el número total actual de 124 tributos provinciales y municipales a tan solamente 29 instrumentos (8 a nivel provincial y 21 a nivel municipal). Debe quedar claro que no se considera que el número global de 29 tributos locales y provinciales sea un objetivo en sí (en realidad podrían ser muchos menos), sino que se eligió de manera de visibilizar la magnitud de la cantidad y dispersión de instrumentos existentes en comparación con la fuerte reducción que podría verificarse sin impactar de manera negativa en el financiamiento general de los fiscos (claramente, habría impactos significativos en actividades o nichos de actividades con financiamiento específico, que abren la posibilidad a ineficiencias, costos innecesarios para el contribuyente y/o corrupción). Tampoco se propone a este listado como equivalente o sustituto a una reforma tributaria o a una reducción de la presión fiscal.

A nivel provincial, se eliminarían los tributos específicos que hoy resultan instrumentados en cinco jurisdicciones o menos. Del total eliminado, el 90% correspondería a tributos cobrados por una única jurisdicción. Ejemplos de estos últimos tributos que se eliminarían y que se cobran sólo en una provincia son el “Derecho de Timbre” (1) o el “Impuesto al ejercicio de profesiones liberales” (2). Claramente, este tipo de exacción ya está o podría estar contemplada en los tributos de uso generalizado que seguirían en pie como Impuesto a los Sellos o Ingresos Brutos.

Por otro lado, serían excluidos de la nueva estructura aquellos tributos municipales cobrados por menos de 10 jurisdicciones. En este caso, cabe recordar que los tributos cobrados por una única jurisdicción representan actualmente casi la mitad del total de los existentes.

La mayor parte de los tributos que se propone eliminar serían aquéllos en los que su hecho imponible resulta muy específica, o que su base imponible recae sobre tarifas de servicios. Ejemplos son tributos como la “Tasa por inspección de Pesas y Medidas” (3) o la “Contribución para la financiación del desarrollo de la infraestructura sanitaria y cloacal” (4).

Claramente, el “menú” de 21 tributos a nivel municipal no implica que todos sean usados. De hecho, si se tiene en cuenta los tributos de ese listado que actualmente son cobrados por los distintos municipios de la muestra, permanecerían en pie en promedio unas 13 tasas y derechos por municipio.

En resumen, el fin de la propuesta es visibilizar la gran cantidad de tributos específicos que complejizan la estructura tributaria nacional e introducen distorsiones, costos administrativos y transaccionales sin generar un aporte significativo en la recaudación. Para las provincias, significaría una reducción del 80% del total de instrumentos actualmente existentes, mientras que para municipios habría 70% tributos menos, en ambos casos aportantes de niveles muy bajos de ingresos.

(1) Cobrado “por los diferentes trámites o gestiones que taxativamente determine la provincia”. (2) Grava al “ejercicio de la actividad profesional y a título oneroso en la Provincia, excepto la docencia, sea o no realizada en forma habitual”. (3) Cobrada “por los servicios de inspección y contraste de elementos utilizados para determinar volumen, peso, longitud, etc. (comercial)”. (4) Un municipio la cobra “Sobre el importe neto facturado por las empresas proveedoras de aguas por redes”.

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