Stallone en el Festival de Cannes: “A la mañana me tienen que engrasar”Espectáculos Política 

Stallone en el Festival de Cannes: “A la mañana me tienen que engrasar”

En una nueva prueba de apertura a Hollywood, el Festival invitó a Sylvester Stallone a dar una Clase magistral. Otros años, ese espacio estaba reservado a los hermanos Dardenne, los belgas dos veces ganadores de la Palma de Oro, por ejemplo.

Esta vez fue el astro de Rocky y Rambo. Y la demanda por verlo fue tan grande que en vez de hacer la charla en la Sala Buñuel, de menor capacidad, se avisó con tiempo que se haría en la Sala Debussy.

Stallone contó que para protagonizar “Rambo” “era la opción número 11”. LOIC VENANCE / AFP)

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Stallone no fue a la Clase magistral vestido de gala. Llevaba puesta una camisa de franela, jeans y botas. Y recordó los desafíos que tuvo que enfrentar al comienzo de su carrera, que ya lleva 50 años.

Los directores le decían que no podía hablar con claridad, lo cual se debe a un defecto de nacimiento, en un lado de su cara. “Me hizo difícil hablar”, dijo.

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“Pero supe que era malo cuando Arnold Schwarzenegger me aseguró ‘Tenés acento’… ¿Acaso tengo un acento”, bromeó.

También recordó que cuando presentó su guión de Rocky, los productores no lo querían a él para protagonizar la película, que luego ganaría el Oscar. “Querían otro actor, Robert Redford, Jimmy Caan… Habrían aceptado hasta a un canguro” en vez de él.

Y parece que tampoco para protagonizar Rambo –cuya copia digitalizada y en 4 K presentaría a la noche del viernes, en la última gala del Festival, antes de la de clausura, el sábado-.”Nadie me quería como Rambo. Yo era la opción número once”, exageró. ¿Exageró?

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Stallone vino, además, para promocionar Rambo V: Last Blood, que terminó de filmar hace unos meses y estuvo prevendiendo en el Marché du Film en el Festival, a compradores internacionales.

También advirtió que su cuerpo, a los 72 años, no es lo que solía ser y recitó la lista de cirugías a la que debió someterse. Peo siempre bromeando. “Me tienen que engrasar por la mañana. Hago chirridos”, dijo.

“Soy casi como un ateo político”, explicó. “(Rambo) nunca se suponía que fuera, de ninguna manera, una declaración política. Se convirtió en una… No creo que sea lo suficientemente inteligente. Esa no es mi fuerza. No soy un animal político. Yo nunca lo he sido. No quiero serlo. Sólo soy un narrador. Pero, Dios mío, una vez que Reagan dijo: ‘Vi a Rambo, ¡y es un republicano!’ “, expresó.

Casi vestido de cowboy fue Sly a la Clase magistral que ofreció. REUTERS/Eric Gaillard

Luego de eso, Stallone golpeó su cabeza y dejó caer el micrófono, lo que provocó en la Sala Debussy que estallaba de gente aplausos.

Y volviendo a Rocky, dejó flotando la idea de que si hubiera una nueva película, el protagonista podría ser un boxeador, claro. Inmigrante. Seguro. Pero esta vez, ilegal…