La solicitada en New York Times por las restricciones al aborto en  Estados UnidosSociedad 

La solicitada en New York Times por las restricciones al aborto en Estados Unidos

Una semana atrás, en Alabama se aprobó la ley más severa sobre la prohibición del aborto en Estados Unidos, que no contempla esta posibilidad ni siquiera en los casos de violación, y la ola de repudios no cesa. No sólo hay manifestaciones en las calles sino que este martes el diario más importante del país, el New York Times, publicó una solicitada firmada por directivas que están al frente de empresas relacionadas con la salud que no sólo se mostraron contrarias a este avance antiaborto sino que instaron al resto de las corporaciones a unirse a este reclamo.

La ley sólo permite la interrupción del embarazo si corre riesgo la vida de la mujer. Y se suma a leyes restrictivas como las recientemente aprobadas en Kentucky, Missouri o Georgia, que buscan desafiar la sentencia de 1973 —conocida como Roe versus Wade—, en la que el máximo tribunal estableció que el aborto es un derecho constitucional protegido por la enmienda 14 de la Carta Magna.

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En este contexto, fundadoras de siete compañías de salud y reproducción publicaron una carta abierta de página completa en el New York Times. En tipografía muy grande se lee: “El aborto es: un derecho humano, un derecho constitucional, una elección personal, atención médica, salvar vidas, igualdad de género, ser dueño de tu propio cuerpo, no un delito, no está sujeto a debate”.

La solicitada en el New York Times por el aborto

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“Es hora de que América corporativa hable –sigue-. Como mujeres y como líderes empresariales, apoyamos el derecho a elegir hoy y todos los días. Durante demasiado tiempo, las corporaciones de los Estados Unidos han permanecido en gran medida en silencio al defender la salud y los derechos sexuales y reproductivos. Eso debe cambiar. Hoy, declaramos en voz alta y audazmente que no estaremos callados en defensa de los derechos humanos fundamentales y desafiamos a nuestros pares en la comunidad empresarial a hacer lo mismo. Ahora es el tiempo de hablar. Juntos, podemos derrotar estos ataques inconstitucionales a nuestros derechos”.

La carta está firmada por Adriel Denae y Jen Auerbach, de Clary Collection; Molly Hayward, de Cora; Alexandra Fine y Janet Lieberman, de Dame; Laura Schubert y Lillian Tung, de Fur; Erica Chidi Cohen y Quinn Lundberg, de LOOM; Meika Hollender, de Sustain Natural; y Maria Molland de THINX Inc.

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La revista Forbes consultó luego a alguna de estas mujeres. “En Sustain, hemos sido –y siempre lo seremos–– partidarios feroces de las mujeres y su derecho reproductivo a elegir. Desde su lanzamiento hace cinco años, a través de nuestro programa 10% 4Women, se han donado cientos de miles de dólares y productos a organizaciones como Planned Parenthood para aumentar el acceso a los servicios de salud de los que actualmente carecen muchas mujeres. Pedimos que todas las CEOs y líderes empresariales se unan y tomen una posición“, dijo Hollender, a cargo de una empresa de preservativos y tampones.

Activistas a favor del aborto frente a la Corte Suprema de Estados Unidos en Washington, este martes. (AFP)

“Fundamos Dame Products para promover el bienestar sexual –declaró Fine, sexóloga y una de las creadoras de esta compañía de juguetes sexuales innovadores–. He tomado las manos de mujeres durante sus procedimientos. Sé la gravedad de sus decisiones y la seguridad que les ofrecimos en uno de sus días más oscuros. Nuestros corazones están pesados ​​porque sabemos lo que significan estas políticas para la vida de las mujeres”. “Necesitamos confiar en las mujeres y las decisiones que toman en su nombre”, agregaron Auerbach y Denae, de Clary Collection, una compañía de cosmética sustentable.

“Cuando los estados interfieren en las decisiones médicas personales de una mujer, las mujeres son oprimidas y desiguales. En Cora, siempre hemos abogado por la liberación de las mujeres al brindar acceso a educación sobre la salud y millones de productos menstruales a las niñas necesitadas en todo el mundo y aquí en los Estados Unidos”, sostuvo Hayward, responsable de una marca de productos de gestión menstrual.

Liz Satterfield posa en un parque en Alabama, el domingo, en una marcha para reclamar contra la nueva regulación que restringe el derecho al aborto. (AFP)

“La historia nos ha demostrado que prohibir los abortos nunca los ha hecho inaccesibles para los ricos y privilegiados de nuestra sociedad, sino que los hace inaccesibles o extremadamente inseguros para las familias de bajos ingresos y las personas con poca representación”, dijeron a Forbes Auerbach y Denae.

“Las empresas y los líderes empresariales deben ponerse de pie y elegir un lado: ¿respaldan el derecho de elección de una persona o permanecerán en silencio? En THINX Inc., elegimos defender en voz alta el aborto como un derecho constitucional, especialmente para las personas trans y no binarias, y las comunidades de color, que se ven afectadas de manera desproporcionada por estas políticas. Tenemos que asegurarnos de que todas las personas con periodos tengan acceso a atención médica integral“, agregó Molland.

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El énfasis en estos días en Estados Unidos está puesto en defender los derechos conquistados, pero fundamentalmente se destaca que la prohibición de abortar tienen un gran impacto en las mujeres de las comunidades más desfavorecidas, como las mujeres de color y de bajos ingresos, que no tienen recursos para viajar a otros estados para recibir asistencia y protección. Ni siquiera si han sido violadas. Ni siquiera si fueron víctimas de incesto.

A contramano de esta ola antiaborto, en enero, en Nueva York, se aprobó una nueva ley que permite interrumpir los embarazos sin límite de tiempo si el feto es inviable o la salud de la madre corre peligro. El argumento: el aborto no es un tema penal sino una cuestión de salud pública.