No es el recital del Indio, es la Terminal de RetiroSociedad 

No es el recital del Indio, es la Terminal de Retiro

Esta es la segunda vez que me pasa en seis meses. Voy a la Terminal de Ómnibus de Retiro (todavía operada por TEBA pese a las innumerables irregularidades) a tomar un colectivo de larga distancia. Mi intención: pasar unos días con mi familia en Tandil en Semana Santa.

Llego a Retiro y lo primero que veo es un mar de gente. Pensé que estaba en el recital del Indio Solari en Olavarría. Pero no. Era Retiro. La gente mirando las pantallas de partidas desesperada y yo no entiendo por qué, hasta que veo un monitor. Eran las doce y media de la noche y recién estaban anunciando los servicios de las ocho

La excusa, una protesta de la Villa 31. La realidad es la desidia y la avaricia de empresarios que ponen el doble de servicios con tal de hacer plata. Porque ni siquiera la ganan en buena ley. 

Y sino basta con ver el caso puntual. Es la segunda vez que viajo por Cóndor Estrella en tres meses. Las dos veces, a la hora de estar andando se rompió el colectivo. Esta vez estuvimos parados una hora al lado de la autopista (la otra vez fue más). Voy al baño. Desbordado de sus propios orines. No dan agua (comida ni hablar). El pasaje cuesta 1204 pesos. Ida solo.

Falta en esta historia un eslabón más de la cadena y es el organismo que tiene que controlar que esto no pase. Porque está claro, clarísimo, que si un colectivo que sale en Semana Santa o en vacaciones se rompe a la hora de andar no estaba en condiciones de salir. Ese organismo se llama CNRT. Su director ejecutivo es Pablo Castano. Debería saber que estas cosas están pasando (y otras peores). Pero capaz no sabe. Si alguien le avisa me hace un favor.