Pussy Riot: “No somos un grupo, somos un movimiento”Espectáculos Política 

Pussy Riot: “No somos un grupo, somos un movimiento”

Tres activistas. Dos años en prisión. Un arresto que causó conmoción internacional. La carrera de Pussy Riot es la permanente cuenta regresiva de un nuevo estallido, y va más allá de la música provocadora y enérgica que reactivó la llama rebelde del punk. Cada recital, acto y nueva canción del grupo refleja una actitud vital y movilizadora, un activismo político y social que las llevó a contar con inesperados aliados en todo el mundo, desde Madonna y Paul McCartney hasta el candidato Bernie Sanders y los movimientos anti-Trump en Estados Unidos.

Desde 2011, Nadya Tolokonnikov, Masha Alyokhina y Katya Samutsevich revolucionaron la escena artística de Rusia con sus canciones, performances, recitales y manifiestos. Tras el sonoro arresto por cantar en una catedral en contra del presidente Vladimir Putin, fueron juzgadas y condenadas a la cárcel. Las soltaron después de 21 meses, y desde entonces siguen lanzando canciones de descarga gratuita, tocando en vivo y editando libros con su experiencia. Y ya es notorio que aparecieron en la serie House of Cards y que expusieron en el MoMa.

Sasha Sofeev es otra de las integrantes de Pussy Riot, que el domingo 14 de abril estará en Niceto Club.

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Por teléfono desde una casa en las afueras de Moscú, en el medio de un campo y rodeada por árboles, Nadya cuenta que está leyendo las noticias sobre Argentina y asegura que tiene muchas ganas de explorar la realidad del país y “ver las cosas con mis propios ojos”. Dice que Pussy Riot es más que un grupo de rock y lo describe como “un movimiento que tiene muchas ramas, desde la rama de derechos humanos que provee ayuda a los prisioneros, hasta los proyectos artísticos de música digital punk y las obras teatrales de Marsha. Es más bien un movimiento, y eso me encanta”.

Un año atrás lanzaron el tema Bad Apples, con sonido punk-rap, un video muy provocador y la sorpresa de contar con la colaboración de Dave Sitek, del grupo TV On The Radio. “Yo estaba buscando gente con quien hacer cosas juntos -cuenta- y probé con músicos de Inglaterra y Los Angeles, hasta que tuve el privilegio de encontrar mucho interés en Dave, que es un tipo muy abierto, muy loco y le gusta mezclar estilos, igual que a mí”.

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-Cuando ganó Trump, Brian Eno contó acá que los artistas en Estados Unidos seguramente iban a tomar una postura más activa en los años siguientes. ¿Te parece que ocurrió eso?

-Sí. Eso ocurrió, al menos en parte. Fijate el caso de Childish Gambino, que hizo canciones políticas, produjo un video tan creativo, y ganó toneladas de premios como los Grammy. Creo que los artistas están más politizados y en Los Angeles vi gente organizando fiestas locas y raras que también son un hecho político. Quizás no van a marchas en contra de Trump, pero creo que al estar involucrados en actividades no binarias y no tradicionales le están mostrando el dedo medio a Trump. Personalmente, soy una persona que le gusta ver acción en las calles, como en Francia.

-Apoyaste en Twitter la candidatura de Bernie Sanders, que quiere enfrentar a Trump. ¿Te sorprende que no haya más activismo?

-En realidad creo que hay mucho activismo. Depende dónde uno mire. Me inspira que haya tanta gente apoyando a Bernie Sanders y que él haya decidido enfrentar al presidente. Todos mis amigos en los Estados Unidos se dedican muy intensamente al activismo. Hay diferentes maneras de hacerlo, por ejemplo en comunidades culturales, diarios locales y con economías alternativas que se paran frente a las grandes corporaciones y el mercado. En Los Angeles vimos que es muy fuerte todo lo que involucra reciclar, y fue muy inspirador ver como todo eso realmente puede funcionar y tiene buenos resultados que deberían inspirar a la gente en todo el mundo a imitarlos. Me parece genial que a partir de eso la gente pueda incorporar al activismo en su vida cotidiana.

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-¿Te parece que con Pussy Riot ayudaron a crear más conciencia en Rusia sobre muchos temas?

-Creo que hacemos algo que es bastante útil. Le abrimos los ojos a mucha gente acerca de las políticas de nuestro gobierno y los contactos entre la Iglesia y el Estado. Conozco a mucha gente más joven que yo que se metió en política después de lo que ocurrió con nosotras. Pensaron que lo que nos pasó les podía haber pasado a ellos, y nos apoyaron en las calles y en el juicio, aunque ese activismo político los metió en problemas. ¡Todo por culpa nuestra! (risas) Me hace feliz que mi banda haya generado eso. Y cuando salimos de prisión vimos que éramos muy populares en Rusia y que nuestro juicio afectó a la Rusia moderna y estamos ayudando en forma directa a muchos prisioneros. El ex-jefe de la prisión donde yo estaba está bajo arresto domiciliario y docenas de prisioneros están escribiendo cartas abiertas en su contra, así que está en problemas. Todo eso lo iniciamos nosotras. Eso empezó en 2013 y ya estamos en 2019, así que muchos pueden pensar que no cambió nada, pero ese hombre antes era uno de los más poderosos del sistema federal correccional y ahora está hundido en mierda. Así que seguimos trabajando y yendo para adelante. El arte puede cambiar el mundo, y creo que no hay diferencia entre manifestarse en la calle o en un escenario.

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Pussy Riot toca el domingo 14 de abril, a las 20 horas, en Niceto Club, Niceto vega 5510. Entradas anticipadas desde $800, por Ticketek.

E.S.