146 mil niños tienen al menos un familiar en la cárcelSociedad 

146 mil niños tienen al menos un familiar en la cárcel

Según un nuevo relevamiento de la Universidad Católica Argentina (UCA), siete de cada diez niñas, niños y adolescentes que tienen a su padre, madre o referente encarcelado (Nnapes) se encuentran por debajo de la línea de pobreza (68.9%).

En total son 146.112 niñas, niños y adolescentes (1.12%) que pertenecen a un hogar que tiene a algún integrante de su familia preso y esta particularidad “incrementa sus posibilidades” de ”pasar hambre, sufrir violencia o no tener acceso a una cobertura de salud”.

“Tener a un referente adulto privado de la libertad genera cierto impacto negativo en las condiciones de vida de niñas, niños y adolescentes (…) en el contexto de una población que se encuentra en una situación considerablemente vulnerable, lo cual opera acentuándola”, dice el informe.

“Los hogares económicamente más frágiles tienen mucha mayor propensión al malestar psicológico e incapacidad para construir proyectos personales, si a eso le sumamos el tener una persona privada de la libertad, habrá una erosión mayor del tejido social que se expresa a través de la violencia”, aseguró Ianina Tuñón, investigadora Responsable del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA.

Y agregó que ”las mayores brechas de desigualdad social” se dan en ”el campo educativo”.

En este sentido, el documento arrojó que el 13.6% de los Nnapes en edad escolar no asiste a ningún establecimiento educativo, el 19.2% asiste pero con sobre-edad, el 23.5% repitió algún grado o año y el 8.3% requirió apoyo escolar durante los últimos 30 días.

En tanto, los menores que no tienen familiares detenidos es menor el porcentaje de desescolarización (11.1%) el de rezago escolar (12.7%), repitencia (15.8%) y de necesidad de clases de apoyo durante el último mes (2.8%).

A su vez, se mostró que por cada niño que sufre agresiones verbales como forma de disciplinamiento (5.6%), hay más de dos Nnapes (13%); y la relación desfavorable se mantiene cuando se trata de violencia física, aunque la brecha es menor: 23.6 contra 37.3%.

A su vez, los hogares de Nnapes sufren en mayor medida la ausencia de trabajo registrado (81.4% versus 70.2%) y consecuentemente tienen una mayor dependencia de programas de asistencia social como la Asignación Universal por Hijo (AUH).

“Yo no creo que estos chicos necesiten una política pública focalizada: lo que necesitan es acceder a las políticas públicas que ya existen y no los están alcanzando. Es que si el Estado sabe que tiene detenida a una persona que tiene hijos, tendrá que tener en cuenta de qué manera para garantizar que esos chicos tengan los mismos derechos que los otros”, aseguró Andrea Casamento, presidenta de la Asociación Civil de Familiares de Detenidos (ACiFaD).