Por qué arrojarle un palo a tu perro puede ser letalSociedad 

Por qué arrojarle un palo a tu perro puede ser letal

Cuando llevamos a nuestro perro al parque solemos tomar un palo y arrojárselo para que lo busque, en una de las actividades universales que más disfrutan nuestras mascotas. Sin embargo, y aunque no lo creas, esto puede devenir en serios inconvenientes. Ojo, sin entrar en pánico, pero mejor saberlo de antemano.

Si bien podemos pensar que arrojarle una rama o un palo a nuestro perrito es lo más común e inofensivo del mundo, lo cierto es que puede acarrear muchos problemas para el animal, incluida la muerte. No se trata de sonar alarmistas -advierten en Mis Animales- sino de que seamos más conscientes de nuestras decisiones y de cómo estas afectan a nuestras mascotas.

Como primera medida, arrojarle un palo o rama sin verificar si tiene alguna astilla, saliente o punta es muy peligroso. El perro sale corriendo a toda velocidad, feliz por el juego y captura con la boca lo que le hemos lanzado… ¡con el riesgo de cortarse o provocar una herida de gravedad! Y si quiere atraparlo al vuelo o el palo se clava de forma vertical en el suelo, solo hay que imaginar qué puede suceder con nuestra mascota.

Si tenemos un perro labrador o un collie debemos tener mayor cuidado, ya que son dos razas propensas a sufrir heridas de este tipo; les encantan los juegos de captura y pueden ser algo bruscos en sus movimientos.

No son pocos los casos de perros que llegan a la consulta con el veterinario debido a que el palo les ha atravesado el hocico de lado a lado o que está clavado en la encía y no se lo pueden quitar. Incluso que le ha causado un corte profundo en la lengua o en el paladar.

A su vez, puede que como dueños no nos demos cuenta de que nuestra mascota se ha lastimado o que tiene un trozo de madera clavado en la boca. Pasan los días y se infecta de forma tal que, para quitárselo, requiere una operación de gran envergadura. Eso si tiene la ‘suerte’ de ser operable y el veterinario no indica la eutanasia como única salida posible a tal sufrimiento.

Y eso no es todo, ya que una rama se puede quebrar y formar astillas, las cuales van a parar a la garganta del perro, lo que causa atragantamiento y asfixia.

En el caso de que el animal se trague algún fragmento del palo, sus vértices pueden causar daños en el esófago o en el estómago. Aunque parezca extraño, también ha habido casos de mascotas con una madera puntiaguda clavada en el pulmón o en la espina dorsal.