Los salarios se recuperarán pero no llegarán a cubrir la  pérdida de 2018Economía 

Los salarios se recuperarán pero no llegarán a cubrir la pérdida de 2018

Con una inflación de 47,6%, el año pasado la caída del poder adquisitivo osciló entre el 12% para los trabajadores del sector privado formal y el 20% para los informales. Para este año, los pronósticos anticipan una suba de precios en torno a 30% y los gremios ya dejaron entrever que utizarán esa marca “como piso” para las negociaciones paritarias que se vienen. Con la puja recién arrancando, los pronósitcos muestran que habrá recuperación del poder adquisitivo, pero no será suficiente como para cerrar la brecha respecto de lo perdido en 2018.

Para Juan Luis Bour, Economista Jefe de la Fundación Fiel, “podría esperarse una recuperación de los salarios por encima de la inflación en 2018”. Bour puntualizó que “en el promedio del año difícilmente los salarios se recuperen, pero punta a punta es probable que lo logren. Los salarios podrán evolucionar en torno a 34% ó 35% y la inflación sería, por ahora, del 31%. Todo parece indicar que la peor situación relativa está en el primer trimestre y a partir de allí va atenuándose. Desde del tercero se podría esperar una recuperaciónpor encima de inflación”.

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Según la consultora LCG, “en los meses siguientes varios factores jugarán a favor del inicio de la recuperación del consumo. La estabilización cambiaria permitirá que la inflación desacelere sensiblemente. Junto con esto, la entrada en vigor de nuevas paritarias -sumado al “arrastre” que implican las cláusulas de revisión aplicadas a fines de año- darán aire a los ingresos”.

Desde Ecolatina son más pesimistas. “Las renegociaciones paritarias de fines del año pasado hicieron que desde el primer mes de este año haya aumentos. Esto permitirá que, a pesar de la voluntad del Gobierno de cerrar paritarias en torno a 23-25%, los salarios acumulen en 2019 un alza del 35%. Aunque este incremento sea levemente superior a la inflación (estimamos que ronde el 33-34%), el salario real caería nuevamente, esta vez un 3% en el promedio anual. La razón es el arrastre negativo de 2018”.

Según esta lógica, el consumo masivo tendrá una caída del 1% interanual. “En la medida que se prevea un triunfo del oficialismo –o un candidato market friendly- en las elecciones, una mayor calma cambiaria y previsibilidad permitirán una incipiente recuperación del consumo en segundo semestre, la cual se consolidaría recién en los últimos meses del año y dejaría sentadas las bases para una mejor performance en 2020”.

“El Gobierno ha manifestado que su objetivo es que las subas salariales no superen la inflación presupuestada (23%), así como tampoco contengan cláusulas variables atadas a la inflación para evitar que ésta adquiera un mayor carácter inercial”, indicó la consultora PwC. “Los gremios buscarán recuperar parte del terreno perdido el año anterior sin generar como contrapartida una pérdida de empleos”.

De acuerdo a la Encuesta de Remuneraciones de PwC en el sector fuera de convenio se esperan incrementos en torno al 29%. “Si se mantiene la estabilidad cambiaria y la inflación comienza a mostrar una tendencia decreciente, 2019 podría ser un año donde los salarios no pierdan contra la inflación. Es posible que los últimos meses comiencen a mostrar una recuperación. Esto es particularmente probable, sobre todo en el caso de sectores que se encuentren vinculados al sector exportador, al agro, al sector minero y energético”.

En 2018 los salarios formales subieron 30,6%, según el Indec. Desde la CGT dejaron trascender que este año van por un piso del 30%. Comercio, el gremio más grande del país, ya dejó ver que apunta a un nivel similar de recomposición salarial.

“La brecha negativa no se podrá recuperar en el corto plazo. Un año que empieza con anuncios de incrementos en servicios básicos, la inflación que aún no cede y un mercado interno afectado por el contexto económico, nos prepara para un escenario poco optimista”, opinó Mariela Rendón, gerente de People & Change de PwC Argentina. “Las negociaciones de paritarias estarán marcadas por pedidos de cláusulas de revisión y dependerán del panorama de los próximos meses. La recuperación del poder adquisitivo no será fácil ni rápida.” Según un informe de la Fundación Mediterránea, “con expectativas de inflación que pueden corregirse al alza, habrá dificultades para cerrar acuerdos salariales por un año, pero pueden firmarse convenios a menor plazo y actualización posterior”. Esta modalidad “puede ayudar a recuperar consumo, ya que se complementaría con jubilaciones y planes sociales subiendo al 3,8% mensual en el segundo trimestre; y provincias con políticas salariales acorde al año electoral”.

La posibilidad de que haya varias paritarias a lo largo del año abre escenarios complejos. “Por el momento estoy viendo más bien una paritaria anual con instancias de revisión”, dijo Bour. “Las negociaciones entre empresarios y sindicatos ya tienen incorporado que habrá algún bono compensatorio. Volver a sentarse a negociar en general no está ocurriendo y si ocurre todo será más complicado porque aumenta la conflictividad”.

Respecto de la evolución de la desocupación, que según la última medición está en 9,2% con tendencia al alza, Bour indicó que “en los próximos meses si la economía empieza a recuperarse es natural que el empleo deje de caer y los salarios empiecen a rebotar. Cuando eso se revierta los salarios van a subir un poco más. También es posible que haya alguna apreciación del tipo de cambio,entonces parte de la ganancia del costo laboral que hubo en dólares se va a ir revirtiendo, pero de a poco, porque la economía sigue en recesión”.

Bour mencionó que en este contexto “es probable que el empleo siga vegetando. Si se miran los datos duros, en recesión el problema central es que lo que cae es la tasa de entrada de trabajadores al mercado. Las salidas no aumentan, caen, pero cae mucho más la tasa de entrada. Siempre hay casos de despidos, pero lo importante es que en recesión no se contrata a nadie. Entonces lo que hay que plantearse es cómo cambia el contexto para que empiecen a contratar. Se necesita que haya un horizonte hacia adelante, si hay una alternativa razonable y el negocio marcha voy a contratar pero si la alternativa es el diluvio universal… Las inversiones que amortizan en diez o veinte años van a esperara a diciembre para desplegarse”.

Si bien tras la devaluación los salarios se abarataron en dólares, Bour destacó que “la ganancia en competitividad que se logra por la devaluación suele ser transitoria. Por ejemplo, la de 2002 se esfumó en 2005. La competitividad hay que ganarle por otro lado”. Tampoco la baja de la presión impositiva alcanzaría para resolver el tema. “Bajar impuestos requiere primero bajar el gasto. La competitividad se gana no solo con menos impuestos sino con mejoras de productividad de las empresas y eso requiere inversión”. Para el economista, “la tasa de inversión es muy baja, básicamente porque una parte importante de los ahorros se dedica a financiar al Estado. La mejora de la informalidad laboral se logrará cuando se saquen los incentivos a que se contraten informales y eso requiere mucha reforma de legislación. No veo que haya consensos para hacer ahora muchas de esas reformas”.