Copa Libertadores: la accidentada historia del trofeo que se disputan River y BocaDeportes 

Copa Libertadores: la accidentada historia del trofeo que se disputan River y Boca

El trofeo que aguarda en la Bombonera el primer partido por la final de la Copa Libertadores entre River y Boca no sólo carga el simbolismo de la victoria, sino también una larga historia de casi 60 años. 


La copa que hoy tendrá un ganador argentino. 

La copa fue creada en 1959 por el orfebre italiano Alberto De Gasperi, quien administraba una joyería en la ciudad de Lima, Perú. El encargo le llegó de parte del peruano Teófilo Salinas, miembro del comité ejecutivo de la Conmebol.

Elaborado en plata esterlina, el trofeo original presentaba una figura principal esférica representando una pelota de fútbol coronada por la estatuilla de bronce de un futbolista pateando con su pierna derecha. La actual es la tercera versión de la copa, ya que las dos primeras fueron entregadas a los clubes que la ganaron tres veces consecutivas. 

Rotura y reparación

El trofeo actual, además, tuvo que ser reparado luego de que se dañara en el 2004 durante los festejos del Once Caldas de Colombia, que ganó la competencia ese año. 

El responsable de la rotura fue el jugador Henry Alcázar, quien comenzó a saltar luego de tomar la copa en el festejo. “Pensé que era compacta, pero el muñeco de encima estaba sostenido apenas por un cablecito y las orejas estaban como pegadas con pegamento. De repente, el muñeco se salió por un lado, la tapa de arriba del balón se abrió y una oreja se cayó. Cuando me di cuenta pasé la copa y seguí celebrando. La verdad es que no me importó, en la emoción del momento a uno lo que menos le importa es si la copa se rompe o no”, relató. 

En ese momento, las piezas rotas fueron recogidas del suelo por un hincha que había ingresado a la cancha para festejar, quien se las entregó a los directivos del club colombiano. Por su gesto de honestidad, el seguidor del Once Caldas fue recompensado monetariamente con un monto no revelado. 

Gremio de Porto Alegre, el último campeón, celebra con la Copa. 

El trofeo fue entregado luego a la compañía chilena Alzaimagen para su reparación, agregándole asas más grandes y una nueva estatuilla en la parte superior, esta vez representando a un futbolista pateando de zurda. 

Actualmente, la copa pesa 10 kilos con 25 gramos y mide 98 centímetros de altura. La base de cedro original, que tenía espacio para colocar 18 placas con los nombres de los campeones, tuvo que ser ampliada y ahora incluye más centímetros para ser completada hasta la edición 2031.