Alberto Fernández y Axel Kicillof tiene el mismo plan: pagar los intereses y sentarse a discutir el capitalEconomía 

Alberto Fernández y Axel Kicillof tiene el mismo plan: pagar los intereses y sentarse a discutir el capital

La Provincia de Buenos Aires se acopló a la estrategia de la Nación: avisó que pagará puntualmente los intereses de la deuda, pero pateará los vencimientos de capital hasta lograr nuevas condiciones de pago en consenso con los acreedores. En otras palabras, la suerte de la Provincia está atada a la de la Nación.

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Hasta ahora, el gobierno nacional viene cumpliendo su parte. Luego de que se anunciara el reperfilamiento de los vencimientos de Letras en dólares y en pesos en agosto pasado, pagó en tiempo y forma los intereses de los bonos en dólares emitidos bajo ley extranjera. En diciembre abonó los cupones semestrales correspondientes a bono a 100 años y al del Discount. Y a fin de mes pagará otro cupón del bono 2026. Unos 800 millones de dólares en total.

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Para ello, el Tesoro tomó 4.500 millones del Banco Central para hacer frente a los vencimientos que vienen: siempre se trata de bonos en dólares emitidos bajo ley extranjera. Una medida destinada a mostrar “buena voluntad” a los acreedores.

Los pagos de capital quedarán sujetos a lo que resulte de la renegociación con los bonistas.

Lo que ocurrió con este bono de la provincia de Buenos Aires que ahora se quiere pagar en mayo es que el calendario le jugó en contra a Kicillof. El próximo 26 de enero cae un vencimiento de capital del bono en dólares de la Provincia que vence en enero de 2021. El gobierno bonaerense tenía que pagar 250 millones de dólares de amortización de capital. En las condiciones de emisión de este título en dólares ley extranjera emitido en 2011 durante la gestión de Daniel Scioli, se estipuló que el capital se devolvería en tres cuotas (del 33,33% cada una) en enero de 2019, de 2020 y de 2021.

Además, paga intereses del 10,875% anual divididos en dos partes (26 de enero y 26 de julio de cada año). De hecho la decisión de la Provincia es seguir pagando los intereses puntualmente y postergar la cuota de capital. Por eso el 26 de enero los dueños de este bono cobrarán el pago semestral de intereses, por un total de 25 millones de dólares.

Lo dicho:  se decidió no pagar el capital y se pidió la prórroga. Por eso sonó la alarma del “default”.

Es un ruido muy molesto cuando la Nación y otras provincias están entablando conversaciones con los acreedores. Pese a ese ruido, tanto en Nación como en Provincia confían en que podrán cerrar un acuerdo “razonable” con los acreedores. Y consideran que la caída de los bonos del lunes, y un poco menos el martes, fue esperable, pero no dramática.

En este contexto hay que entender la sintonía que, como informó Clarín, existió entre la Nación y la Provincia en tono a este tema. El ministro Martín Guzmán avisó que no había fondos para auxiliar a la Provincia porque en definitiva se trataba de un pago de capital. Y la idea es que los pagos de capital se congelan hasta que se logre algún tipo de acuerdo con los acreedores.

A al mismo tiempo se pagan los intereses como señal de que se está encarando la negociación con un abordaje “constructivo”, demostrando que hay voluntad de pago, pero aclarando que los recursos son insuficientes, al menos en las condiciones originales de emisión de los bonos. Kicillof subrayó ayer que si consigue los votos para postergar el pago hasta el 1 de mayo, pero no concluye a esa fecha la negociación global de la deuda, pagará ese día el monto original.

Espera que los acreedores interpreten esas palabras como una señal de que no querrá entran en default, al menos no por este bono en particular. De todas maneras, es una declaración que habría que tomarla con pinzas. Kicillof tiene en la cabeza la idea fija de reperfilar los vencimientos, porque entiende que en la caja no hay recursos suficientes. De hecho el mercado entiende que “en condiciones normales” la refinanciación de la deuda bonaerense no supondría ningún problema. Pero claro: las condiciones “normales” desaparecieron para la Argentina en abril de 2018, cuando empezó al disparada del dólar y del riesgo país.

La posibilidad de que igual se podría pagar el 1 de mayo le dio pie a ex funcionarios de la ex gobernadora María Eugenia Vidal para destacar que Kicillof generó un ruido “innecesario”, dado que el monto en disputa (250 millones de dólares) podía haberse afrontado sin ningún problema.

En cualquier caso el reloj está corriendo. La Provincia necesita, antes que nada, conseguir el voto positivo de quienes tienen en su poder el 75% de los bonos. El ruido en serio va a sonar si la Kicillof no obtiene ese porcentaje de adhesiones.

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